San Isidro Labrador, el santo patrón de los agricultores, ligados también a la ganadería al que tradicionalmente se le piden buenas cosechas y buena climatología para obtener buenos frutos que poder vender y abastecer al ganado, son dos cosas que este año van a necesitar de algo más que peticiones al Santo.
En este aspecto, la lluvia es la principal petición, tanto de ganaderos como de agricultores, aunque en este caso, Juan Luis Delgado, presidente de Asaja en Salamanca, añade además que en esta ocasión es fundamental que “a parte de que el tiempo nos de un respiro, necesitamos que los políticos atiendan nuestras peticiones y haya un cambio político radical donde se deje de ningunear al sector agrícola, agrario y ganadero. A los políticos les pedimos que no se acuerden solo cuando llegan estos momentos donde a consecuencia de la sequía existente haya un desabastecimiento de muchos productos que provienen del campo”.
Asimismo, Delgado añade que “en el caso de Salamanca necesitamos también otro cambio político en las cuestiones sanitarias, algo que nos está afectando muy de lleno por tener la mayor cabaña ganadera, sobre todo en la lucha contra la tuberculosis, con la que llevamos durante muchos años y que se nos está resistiendo”.
Respecto a la situación que se está viviendo en el campo a consecuencia de la sequía, el secretario general de UPA, Carlos José Sánchez, tilda la situación de “catastrófica”: “Se augura unas pérdidas para los agricultores muy grandes, más que en el año 1992 donde no se cosechó nada. Fue un desastre, pero entonces un ganadero se podía gastar en 100 hectáreas 9.000 euros para zonas de sementera. Ahora se van a 80 o 90.000 euros, osea que las pérdidas son desorbitadas y los costes de la materia que hacen falta para alimentación, como son forrajes o paja, estamos hablando de que está en cuatro o cinco veces más”.
"Tenemos perdidos todos los cultivos y todos los pastos, y no tenemos prácticamente nada con que alimentar a nuestra cabaña ganadera"
A ello, el presidente de Asaja reconoce que “la principal queja que me transmiten, tanto agricultores como ganaderos es que tenemos perdidos todos los cultivos y todos los pastos, y que no tenemos prácticamente nada con que alimentar a nuestra cabaña ganadera, y tampoco tenemos la posibilidad de comprarlo en muchos casos porque las reservas se han venido menguando en estos últimos años.
Hay muy pocas reservas a nivel nacional tanto de paja como de forrajes y no hay perspectiva de que haya una cosecha que pueda salvar eso, y en el caso de la paja y los forrajes es muy complicada y costosa la importación, al ser muy voluminoso. En el caso de Salamanca, el problema es muy serio porque la cabaña ganadera es la más grande de España, sobre todo en bovino, con más de 600.000 cabezas que dependen excesivamente de esos pastos y forrajes”.
Una situación donde la dificultad se acentúa cuando hablamos de jóvenes agricultores que se han metido de lleno en un proyecto difícil de encarar en la actualidad: “Una situación como esta no es fácil y menos empezando, ver qué todo el trabajo de un año en el que has realizado inversiones fuertes porque ha sido la campaña más cara de la historia, sumado al tiempo dedicado, la ilusión y empeño que uno pone te lleva a una desmoralización y una frustración muy grande”, asegura Fernando López Soria, joven agricultor e ingeniero agrícola especializado en secano y regadío, asentado en el municipio de Villaflores.
Este joven agricultor advierte de que “en nuestra zona desde el mes de abril solo han caído cinco litros. Hay muchas parcelas que directamente no tienen cosechas, alguna tierra está mejor con un 20% de rendimiento más solo”. En la misma línea se pronuncia UPA manifestando que “hay muchas parcelas de cebada que no se van a cosechar, y de forraje, veza o guisantes donde han entrado las máquinas y se han tenido que ir a casa porque no salía producción suficiente, ni siquiera para pagar los costes de recolección”. Reconociendo también que “en concreto las leguminosas son las que más sufren sin el agua. Este año encima los agricultores han pagado la semilla, por ejemplo, en el caso de la veza, por encima de 2.000 euros/t y ahora no van a recoger nada”.
“Hay muchas parcelas de cebada que no se van a cosechar, y de forraje, veza o guisantes donde han entrado las máquinas y se han tenido que ir a casa porque no salía producción suficiente, ni siquiera para pagar los costes de recolección”
Juan Luis Delgado, de Asaja puntualiza que en la provincia de Salamanca “las zonas más perjudicadas son las más tempranas, donde el pasto está un poco mejor en la zona de la Sierra al haber tenido un poco más de pluviometría”.
A ello añade que “lo que se está salvando más son los cultivos de regadío mientras tengan agua suficiente”, aunque matiza que “en este caso el problema que tenemos son los altos costes que tienen, ya que otros años durante los meses de abril y mayo no había que regar, y este año si se quieren salvar, los agricultores tendrán que estar tirando de riego con los costes que tengan”.
En cuanto a las medidas adoptadas por el Consejo de ministros este pasado jueves donde se detalló ayudas al sector con un alcance económico de 2.190 millones de euros, con 636 destinados directamente al campo. Medidas que ha defendido el ministro de agricultura, Luis Planas realzando “un potente paquete”, según ha detallado Europa Press, que “pretende dar respuesta a la ciudadanía ante la sequía y las consecuencias derivadas de la guerra en Ucrania”. Confirmando, además, que “no son en absoluto medidas cortoplacistas”.
En respuesta, desde Asaja y UPA insisten en que son ayudas “insuficientes”. “Que a un agricultor le den ahora 30 o 40 euros por hectárea no es nada, son ayudas totalmente insuficientes para la catástrofe que tenemos encima”, exponen Carlos José. Mientras que Juan Luis confía en que a las medidas impuestas por el Gobierno las complemente la Junta de Castilla y León, reconociendo, no obstante que “para un lugar con Salamanca con el mayor censo de ganadería extensiva, sobre todo de vacuno, una ayuda directa es muy interesante e importante.
“Que a un agricultor le den ahora 30 o 40 euros por hectárea no es nada, son ayudas totalmente insuficientes para la catástrofe que tenemos encima”
En el caso de nuestra provincia se habla de en torno a 100 euros por vaca para un máximo de 250 y de ahí para adelante la mitad, entonces para la ganadería extensiva de Salamanca eso será bienvenido, pero claramente insuficiente porque el problema que tenemos es que estamos matando animales porque vemos imposible su manutención”.
A esto, el joven Fernando López advierte que “las medias son muy alejadas de la realidad”, sentenciando que “de los agricultores se han olvidado porque tan solo nos van a rebajar la presión fiscal y cumplir con ecorregímenes de la nueva PAC, pero como ayudas directas no nos van a aportar nada”.




