En el último año, el precio del trigo ha bajado un 35% (de los 370-375 €/tm que se llegó a comercializar en noviembre de 2022, a los 243 €/tm de la última lonja) y el maíz un 37,5%, (de los 355 €/tm de noviembre de 2022 a los 222 €/Tm de la última lonja), y de igual modo le ocurre a los otros cereales como la cebada, el centeno o la avena. Pero además, estos precios están un 20% de los precios de los cereales del año 2021. Pero además, desde UPA quiern hacer ver, que esta situación se tiene que considerar en el contexto de los costes de producción actuales, con unos precios elevadísimos en el gasóleo, fitosanitarios, abonos, electricidad para el riego, etc, que supone que a día de hoy, con estos precios los agricultores no cubran los costes de producción, por lo que no se cumple la Ley de la cadena alimentaria.
Esta situación está estimada sobre una cosecha normal, y por poner un ejemplo, el maíz, donde la sequía no afecta, con el producto a 222 €/Tm, (con el producto con un 14% de humedad, dado que en parcela con una humedad de en torno al 22% no se paga ni a 200 €) los agricultores denuncian que a pesar de una buena cosecha están en perdidas, por lo que "¿con que interés van a sembrar para darnos de comer?", aseguran.
Frente a esta bajada de precio, desde UPA denuncian, que ¿dónde está la bajada de los productos que de ellos dependen?, dado que con la subida del trigo, vino una fuerte subida de la harina, del pan, galletas, bollería y todos los productos que de ellos depende, pero ahora con una bajada del 35% del precio del trigo ¿Qué ha bajado? Esta situación es una de las causas que explican los enormes beneficios de las empresas de producción, la distribución y el comercio.
De igual modo, los ganaderos nos denuncian que esa bajada de los precios de los cereales no se trasmite a los precios de los piensos. Desde UPA Salamanca entendemos que el nuevo Ministro de Consumo, tiene un primer tema en el que trabajar, evitando que la distribución y los fabricantes abusen por un lado de los productores, y por otro de los consumidores. UPA vuelve a alertar de que se está jugando con las cosas de comer, y que esto a la larga, se paga.




