Castilla y León se ha incorporado al Consejo Internacional de la Caza y la Conservación de la Fauna (CIC) junto a Aragón y Extremadura, lo que permitirá a la Comunidad defender internacionalmente su modelo de gestión cinegética.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha reivindicado la caza regulada como una herramienta compatible con la conservación de la fauna, la gestión del territorio y el desarrollo rural.
La actividad cinegética se desarrolla en más del 88% de la superficie de Castilla y León, con unos 5.500 cotos y diez Reservas Regionales de Caza. La Junta considera que el sector genera empleo y actividad económica en numerosas zonas rurales.
Además, la Consejería reforzará el papel de las Reservas Regionales y apuesta por reducir burocracia y facilitar la gestión cinegética. Entre las medidas anunciadas se encuentra hacer voluntario el precinto digital y permitir el uso de visores térmicos nocturnos en determinadas modalidades de caza mayor.
La Junta sostiene que estas medidas permitirán mejorar el control de las poblaciones, reducir daños en cultivos y explotaciones ganaderas y aumentar la seguridad vial.



