Los perros pastores que dirijan y controlen rebaños de ovejas, vacuno e incluso caballos, pueden convertirse en una alternativa para los que tienen dificultades a la hora de encontrar mano de obra en el campo. Así lo explica Jara Clemente, especialista en la cría de Border Collie y en su entrenamiento como pastores en la feria Salamaq.
Pero ¿qué se necesita para ser un perro pastor? Pues no vale cualquier raza. Según Jara Clemente “aparte del border collie, que sí que es verdad que para nosotros es la raza por excelencia, sí que hay otros otras razas de perros. Tenemos razas españolas como careas leoneses, pastor vasco, gos d'atura català, el perro de aguas, pero bueno, nosotros ahora actualmente tenemos border collie y kelpie”. Perros que, según explica la criadora, trabajan de dos maneras, unos de arreo, que son perros que lo que hacen es empujar el ganado y guiarlo a través de ladrido, de muerdo y demás y el perro de control, que sería por ejemplo el border collie, que es un perro que intenta cortar las subidas de los animales y tenerlas todas controladas y juntas.
Perros que son entrenados a las pocas semanas de nacer y que se convierten en una herramienta fundamental. “El perro pastor, o sea, esa herramienta-compañero de trabajo se vuelve cada vez más fundamental porque al final en las ganaderías ya no tenemos varios pastores y un perro te resuelve lo que dos o tres personas”, asegura Clemente.
Un modo de volver a lo antiguo, a esa imagen que guarda el sector del pastor llevando ganado acompañado por los perros pero en versión moderna, con un trabajo eficiente de entrenamiento y buscando siempre facilitar el trabajo de los ganaderos.



