En un rincón del pabellón central de la feria Salamaq, un stand llama la atención. Expone 47 pares de zapatos, pero como nos imaginamos unos zapatos de tacón, sino que estos están llenos de flores, lazos y todo tipo de adornos y no están a la venta. Son zapatos reciclados por la Asociación de Mujeres Damajuanas de Fuenteguinaldo, un par por cada una de las mujeres que murieron en el 2025 víctimas de la violencia de género.

Un par en recuerdo de cada uno de los nombres que llenan esa ignominiosa lista en la que solo un nombre ya es mucho. La de 2025 tiene 47 vidas perdidas.

Además, en el puesto se exponen otros trabajos de manualidades que realizan las mujeres de la localidad, como vestidos realizados en papel. Una obra maravillosa, llena de pliegues y horas de trabajo. No falta otro de sus trabajos, los corazones entregados en la planta de neonatos del Hospital Universitario a las madres que han sufrido una pérdida.

Manualidades que tienen un doble fin, por un lado, apelan a la solidaridad y por otro, sirven para que las mujeres del pueblo mantengan una actividad que reivindica el valor de lo rural, la lucha contra la despoblación y pone el foco en las oportunidades de nuestros pueblos.



