La Comisión de Sanidad de las Cortes de Castilla y León ha aprobado este jueves por unanimidad una proposición no de ley del Grupo Socialista, la cual, tras ser pactada con enmiendas transaccionales del resto de los grupos parlamentarios, insta a la Junta a elaborar un protocolo de vigilancia y control para la enfermedad de Lyme, causada por la picadura de garrapata.
La propuesta, que integra las aportaciones de PP, Vox, UPL-Soria Ya y Francisco Igea, busca un enfoque integral. Más allá de la creación del protocolo, el texto aprobado también insta a la concienciación de la población sobre la prevención y los pasos a seguir tras una picadura. Asimismo, se pide el incremento de la formación de los profesionales sanitarios y se insta al Gobierno central a establecer un registro nacional de casos de la enfermedad de Lyme, tanto crónicos como agudos, en línea con el plan nacional existente.
La procuradora socialista Rosa Rubio defendió la propuesta, haciendo hincapié en la necesidad de un diagnóstico y detección precoz. Rubio recordó que, en muchos pacientes, los síntomas pueden manifestarse incluso años después de la picadura, variando en función de la fase de la enfermedad.
Por su parte, Lorena de la Fuente, del Grupo Popular, señaló que la Consejería de Sanidad ya cuenta con un plan de vigilancia permanente para infecciones causadas por la fauna, incluyendo las garrapatas. Inicialmente, planteó una enmienda para "seguir impulsando" lo ya establecido, pero finalmente la propuesta socialista fue asumida por todos tras una transacción.
La iniciativa socialista se basa en datos del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, que revelan un alarmante incremento del 191% en las hospitalizaciones por enfermedad de Lyme en Castilla y León entre 2005 y 2019, sumando 1.865 pacientes ingresados en ese periodo.
Todos los ponentes coincidieron en la urgencia de que la Administración sanitaria redoble los esfuerzos para ampliar y profundizar en los tratamientos disponibles para las personas afectadas por esta enfermedad. Es prioritario, según el consenso, centrar la atención en una medicina que fomente el entendimiento en la relación médico-paciente. Esto busca mejorar la atención, facilitar un diagnóstico precoz y asegurar un tratamiento rápido y apropiado, mejorando así la calidad de vida de los pacientes y evitando el agravamiento de su estado de salud.




