La secretaria de Migraciones y Empleo de CCOO Castilla y León, Nieves Granados, cuestionó hoy que la Comunidad haya bajado de los 100.000 parados, puesto que el dato de paro registrado en septiembre fue de 119.600. “No estamos seguros”, indicó, para justificar que, en todo caso, “la buena coyuntura económica y las medidas del Gobierno central son las responsables del crecimiento del empleo de estos meses pasados que se va estabilizando”, según informó a través de un comunicado.
Al contrario, cargó contra la Junta por “carecer” de un plan de empleo establecido que guíe las distintas iniciativas que “se van tomando de manera arbitraria con el objetivo de perjudicar a los que no gozan de las simpatías personales de los dirigentes”. Según la EPA, la Comunidad contabiliza 99.900 desempleados, 14.400 menos en el último trimestre.
“Los flujos de salida de trabajadores de Castilla y León hacia otras comunidades autónomas sigue lastrando nuestra capacidad productiva”, explicó Granados, quien puso el punto de mira sindical en la creación de empleo, pero también en la calidad del mismo, por lo que CCOO insistió en que hay crecimiento económico, pero “no hay reparto”. “Exigimos subidas salariares y renovación de convenios. La patronal tiene que retomar la mesa de negociación tras meses de bloqueo de la negociación colectiva”, apuntó.
Granados reiteró que los trabajadores “deben recuperar poder adquisitivo ante la desenfrenada escalada de precios y el engorde de los beneficios empresariales”. La representante sindicalista advirtió de que “la manía persecutoria” del consejero de Industria, Comercio y Empleo, Mariano Veganzones, “está privando a los ciudadanos de servicios como la orientación y la formación, el apoyo a la inserción sociolaboral de los inmigrantes y las medidas de conciliación e igualdad para tener una sociedad más justa e igualitaria”. “¿Quizá es demasiado trabajo para ellos? ¿Quizás no tienen ganas de trabajar?”, cuestionó. En todo caso, consideró que las dimisiones de altos cargos en el Servicio Público de Empleo “dan algunas pistas de que en el Ecyl algo no va bien”.
Por último, Nieves Granados explicó que los ciudadanos de Castilla y León se deben preguntarnos “si queremos vivir en la sociedad que están dibujando estos nuevos dirigentes, más ocupados en deshacer lo que construido hasta ahora, según sus caprichos, que en construir un futuro para todos”.




