El Consejo de Ministros ha aprobado el nuevo Real Decreto de jubilación flexible, una medida que busca fomentar el envejecimiento activo al permitir que los jubilados vuelvan a trabajar voluntariamente sin perder su pensión. La normativa, acordada con los agentes sociales, entrará en vigor tres meses después de su publicación en el BOE.
La principal novedad es que los pensionistas ahora podrán trabajar por cuenta propia como autónomos y percibir hasta el 25% de su pensión, siempre que no hayan ejercido dicha actividad en los tres años previos a jubilarse. Además, se elimina el periodo de espera mínimo, permitiendo acogerse a esta modalidad en cualquier momento tras recibir la pensión.
Para los contratos por cuenta ajena a tiempo parcial, la jornada permitida se amplía a una horquilla de entre el 33% y el 80%. Como incentivo, quienes retomen el empleo pasados seis meses desde su jubilación recibirán una mejora en su pensión: un 25% adicional para jornadas del 55% al 80%, y un 15% más para jornadas inferiores al 55%. Durante este periodo, se garantizará toda su protección social y sanitaria.





