El consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, destacó este martes el compromiso de la Junta para mantener vivo el recuerdo de las víctimas del terrorismo, a las que se refirió como “referentes éticos” de las sociedad, a la vez que recalcó que la unidad de la sociedad y de las instituciones es el mejor camino para combatir el terrorismo.
Gago, que realizó estas declaraciones en su discurso de clausura del acto celebrado con motivo del Día de recuerdo y homenaje a las víctimas del Terrorismo, en el que la Junta entregó condecoraciones a siete de las víctimas del terrorismo en Castilla y León y la Medalla en Defensa y Atención a las Víctimas del Terrorismo a la Policía Nacional, también destacó que “el verdadero homenaje a las víctimas del terrorismo no se limita a las palabras, sino que se manifiesta en nuestras acciones cotidianas: trabajando juntos por la justicia, promoviendo la paz y manteniendo viva la memoria de aquellos que hemos perdido”.
Además, el consejero resaltó la magnífica labor que realiza la Policía Nacional, galardonada esta tarde con la la Medalla a la Defensa y Atención a las Víctimas del Terrorismo en Castilla y León, “en su permanente e incansable defensa y atención a las víctimas del terrorismo de la Comunidad ”, y destacó que se trata de condecoración dedicada a todos y cada uno de los integrantes que ha tenido este cuerpo a lo largo del tiempo, pero en especial a la entrega de los 43 Policías Nacionales nacidos en Castilla y León que han sido asesinados por actos terroristas.

En al acto también intervino el presidente de la Asociación de Víctimas de Terrorismo de Castilla y León, Sebastián Nogales, que destacó que las medallas entregadas hoy representan el “tributo y el respeto de todos los castellanos y leoneses a nuestro colectivo. Además, indicó que a pesar de las prestaciones asistenciales con las que cuentan las víctimas, en los últimos tiempos están “padeciendo una verdadera afrenta a su dignidad y memoria”.
Al mismo tiempo, recordó a los 188 policías nacionales asesinados por ETA y recalcó que su sacrificio y el dolor de sus familias es algo que la sociedad nunca debe olvidar. Además, reclamó unidad a toda la sociedad para acabar con las nuevas formas de terrorismo.
Mientras tanto, el jefe superior de la Policía Nacional en Castilla y León, Juan Carlos Hernández Muñoz, que recibió la Medalla en Defensa y Atención a las Víctimas del Terrorismo de Castilla y León de manos del consejero de la Presidencia, además de agradecer el reconocimiento a la Junta, resaltó el papel clave que juega la Policía Nacional en la lucha contra el terrorismo. En su intervención, también se refirió a la labor del CNP como garante de los derechos y libertades y cerró su intervención asegurando que los “los familiares y amigos de las víctimas han sido un ejemplo que siempre perdurará en nuestros corazones y figurará por su sacrificio y entrega entre los hechos más honrosos de los 200 años de historia de la Policía Nacional”.
Homenajes
En el acto de hoy se homenajeó a Raúl Martínez Peña, víctima del atentado perpetrado por la banda terrorista ETA en la Casa Cuartel de la Guardia Civil en Burgos, del que resultó ileso. El atentado provocó lesiones de diversa consideración a 145 personas, entre residentes de la casa y personas del entorno. En total resultaron heridos 41 niños, 38 mujeres y 22 hombres. Raúl Martínez Peña ha sido once años presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro de Burgos. Actualmente es concejal electo en el Ayuntamiento de Burgos.
También recibieron el reconocimiento Celso Recio García, Pablo Recio Juan, Mario Recio Juan, familiares de Eugenio Recio García, asesinado a los 51 años por ETA en Santurce (Vizcaya) el 18 de junio de 1985, así como Rafael Marcos Aranda, natural del municipio vasco de Balmaseda (Vizcaya) y que fue concejal del Ayuntamiento del Valle de Mena, en la provincia de Burgos, durante ocho años, entre 1991-1999, periodo durante el que fue objeto de varios intentos de asesinato. Tras un último intento fallido de acabar con su vida, y con sólo 30 años, Rafael decidió abandonar España y trasladarse al extranjero donde residió durante siete años, antes de regresar a su país natal.
Ha sido presidente de la Asociación para la Resolución de Conflictos y la Cooperación (ARCO). Tiene una amplia trayectoria en el ámbito académico y en diversos organismos internacionales, habiendo actuado como experto en resolución de conflictos para Naciones Unidas. Actualmente es Director del Instituto Internacional de Ciencias del Comportamiento e investigador en la Universidad de Salamanca.
Otra de las medallas fue para Arturo Ovejero Díaz, familiar de dos víctimas no mortales del atentado que ETA provocó el 22 de septiembre de 2008 en la Residencia Militar de Acción Social de Estudiantes de la Virgen del Puerto de Santoña, conocida popularmente como el Patronato. Arturo Ovejero es nieto de Benjamín Díaz Candanedo, e hijo de Nuria Díaz Pereira, ambos heridos en el suceso, en el que falleció el Brigada del Ejército de Tierra, José Luis Conde de la Cruz, de 46 años y natural de Pinilla de Ambroz (Segovia).
Por último, también se rindió homenaje al policía Miguel Ángel de Diego Ballesteros, que salvó la vida en un atentado con coche bomba que explosionó cuando se encontraba realizando fotografías de la bomba tras los miembros de los EDEX que intentaban desactivarla. Esto ocurría el 24 de mayo de 1989 en Bilbao. Posteriormente ocupó la Jefatura de las Brigadas de Policía Científica de Bilbao, Palencia y Valladolid. En el año 2011, tras ascender a Comisario fue nombrado Jefe Provincial de Operaciones en Castellón. En 2013 pasó a desarrollar su trabajo como Jefe de Servicio Operativo en la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Ya en 2015, ocupó la Jefatura de la Brigada de Policía Judicial de Valladolid.




