El Índice de Precios Industriales (IPRI) continúa su tendencia a la baja y en junio anotaron en Castilla y León un descenso del 3,5 por ciento, idéntica a la caída registrada en el conjunto del país, según los los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y recogidos por Ical.
Asimismo, todas las comunidades registraron en junio tasas negativas, excepto la Región de Murcia (0,1 por ciento) y Andalucía, que se mantuvieron sin variación. Las mayores bajadas se dieron en Canarias (-14,5 por ciento), Principado de Asturias (-14,2 por ciento) e Islas Baleares (-13,4 por ciento).
El IPRI de la Comunidad, que se sitúa en los 125,1 puntos, se mantiene un punto y medio por encima de la media nacional, que fue del 123,3. Con respecto a mayo, el Índice de Precios Industriales subió un 1,8 por ciento, una décima menos que la media nacional, que alcanzó el 1,9 por ciento, mientras que en lo que va de año acumula una bajada del 1,5 por ciento, frente al 2,2 por ciento del conjunto de España.
Por destino económico de los bienes, entre los sectores industriales que tuvieron influencia positiva en la evolución de la tasa anual del IPRI general destacaron la energía, cuya variación aumentó dos puntos y se situó en el menos 12,7 por ciento, debido a que la subida de los precios de la producción, transporte y distribución de energía eléctrica fue mayor que la de junio de 2023. Cabe destacar, aunque en sentido contrario, el descenso de los precios del refino de petróleo, que aumentaron en el mismo mes del año pasado.
También influyeron los bienes intermedios, con una tasa anual del menos 2,1 por ciento, un punto por encima de la de mayo. Este comportamiento fue consecuencia de que los precios de la fabricación de productos químicos básicos, compuestos nitrogenados, fertilizantes, plásticos y caucho sintético en formas primarias bajaron menos que en junio del año anterior, y del incremento de los precios de la fabricación de productos para la alimentación animal, frente a la bajada en el mismo mes de 2023.
Finalmente, la tasa de variación anual del índice general sin energía aumentó cuatro décimas, hasta el 0,8 por ciento, y se situó 4,3 puntos por encima de la del índice general.




