Los datos de siniestralidad laboral de enero a septiembre revelan que 27 trabajadores perdieron la vida en Castilla y León, 17 menos que en el mismo periodo del año anterior. Además, los accidentes laborales graves sumaron 141, 21 por debajo del dato de 2022. Sin embargo, en conjunto, las empresas de Castilla y león registraron 21.920 accidentes con baja durante los nueve primeros meses del año, lo que supone un aumento del 1,2 por ciento respecto al dato del año pasado en el mismo periodo. En concreto, los accidentes leves se elevaron un 2,6 por ciento, con 21.721.
Por sectores productivos, los accidentes laborales acumulados solo bajaron en la agricultura (1.297), un 0,08 por ciento; y se elevaron en la industria (5.124), un 3,6 por ciento; en los servicios (10.573), un 1,4 por ciento, y en construcción (2.893), un 0,63 por ciento.
En cuanto a los accidentes in itinere, se produjeron en los meses de análisis un total de 2.033, con un crecimiento del 9,4 por ciento. De esos, nueve fueron mortales, tres más que en 2022, y 22 graves, dos menos que el año anterior. Por lo que se se refiere a las enfermedades profesionales, se declararon 379, un 4,7 por ciento más (27).




