El Patio Chico ha sido ese bonito punto de encuentro entre arte, cultura y juventud, la deseada juventud de Salamanca que sigue uniendo acordes al compás de la ribera del Tormes y ante la atenta mirada de la Catedral Vieja, una espectadora que ha visto pasar por sus pareces a artistas de toda índole, ya sea de visita o para hacer vibrar cada uno de sus cimientos.

A las 21:37 horas, daba comienzo el concierto de MINIÑO, único grupo salmantino en el cartel del FACYL, con un "Muy buenas noches Salamanca, ¿Cómo estamos?" Y con una de las canciones que más gusta al público, “Aquí no pasa nada”, a modo irónico ante algo que sí estaba pasando, el desamor y amor a partes iguales de cuatro chicos que solo quieren hacer música, demostrando que quieren ser el grupo salmantino por excelencia.








