El Juzgado de lo Penal de Zamora ha acogido este jueves el juicio contra el pastor acusado de homicidio imprudente después de que cinco perros de su propiedad atacaran a Arancha, la joven de 27 años de la localidad de Roales del Pan que murió como consecuencia de estos hechos cuando paseaba el 24 de octubre de 2023 por una zona entre Roales y La Hiniesta.
La parte más dura se ha producido con las desgarradoras declaraciones de los padres de Arancha, quienes han relatado todo lo ocurrido ese día y que se han derrumbado por momentos al recordar los hechos.
La madre de Arancha ha realizado una dura declaración relatando que su hija había tenido ya más problemas con los perros y ese día la llamó y le dijo que “le estaban agobiando los perros” y que se iba a dar la vuelta del paseo y que la esperase.
La madre de la joven ha señalado que Arancha la volvió a llamar y solo oía "mamá, los perros; mamá, los perros" mientras su madre le decía que le dijese algo y Arancha no contestaba y solo oía a los perros por el altavoz. Así, la madre ha señalado que cuando llegó vio toda la ropa de su hija amontonada con sangre pero no la encontraba, llamó al padre para que fuera y mientras seguía buscando vio a los perros en la cuneta, cogió un palo y mientras intentaba ahuyentar a los perros vio el cadáver de su hija en la cuneta, desnuda y en estado que no es necesario describir, y volvió a llamar a su marido y le dijo que estaba muerta.
Por último, la madre de Arancha ha incidido en que mientras llegaba su marido y guardaba el cadáver de su hija ella se defendía con el palo para espantar a los perros que seguían allí en actitud agresiva, algo que siguió de la misma forma cuando llegó su marido, la Guardia Civil e incluso los sanitarios.
Así mismo, ha remarcado que nunca ha recibido disculpas del acusado, así como su situación actual: "Mi cabeza solo funciona mirando para atrás. El presente me da igual y el futuro también".
El padre de Arancha ha narrado también los hechos que recuerda desde que le llamó su mujer comentándole que le había llamado su hija y que le atacaban los perros y que había salido a buscarla y no la encontraba, resaltando que él salió en la furgoneta hacia allí y lo volvió a llamar su mujer y le dijo que la había encontrado y que estaba muerta y él llamó al 112, y cuando llegó los perros atacaban a la furgoneta y sacó un palo y mientras estaba allí guardando el cadáver los perros seguían atacando, incluso cuando llegó la Guardia Civil, corroborando la versión de su mujer y señalando que "era nuestra única hija, la vida no es igual".
Los diferentes agentes de la Guardia Civil han coincidido en señalar la agresividad que mostraban los perros a su llegada al lugar. En este sentido, uno de los primeros agentes en llegar ha resaltado que cuando llegó tras ser avisado "había dos perros muy agresivos que al principio casi no nos dejaban salir del coche", otros más alejados, una mujer y un hombre y en la cuneta una mujer aparentemente fallecida, desnuda, con heridas en las piernas..., resaltando que los perros se mantuvieron agresivos a pesar de la llegada de más efectivos y sanitarios y que inicialmente le daba miedo bajarse del coche, admitiendo que le afectó mucho lo vivido allí.
Otro agente, el primero que habló con el acusado, ha resaltado que requirió al pastor para que atase a los perros y que hubiera seguridad. "Me dijo al principio que no tenía por qué atar a los animales, que estaban siempre sueltos y estaban en su zona", le insistí y al final los llevó a la caravana y los aseguró en la misma. Este agente ha añadido que fue necesario un perímetro de seguridad dada la agresividad de los perros y evitar así un nuevo ataque.
Otro agente ha dado a conocer, además de corroborar la agresividad de los animales, que cuando llegó el hermano del acusado en su tractor vio cómo se echaba las manos a la cabeza y dijo: "Yo ya le dije a mi hermano que esto podía pasar".
Otro agente, de los primeros que estuvo con el pastor, ha señalado que de forma espontánea el acusado repitió que ya le había dicho en varias ocasiones a la chica que no pasase por allí con su perro que sus perros lo iban a matar.
Las agentes encargadas del análisis que determinó la presencia de sangre de la víctima en los perros han confirmado que obtuvieron resultado positivo en cuatro perros que tenían sangre en el morro.
Por su parte, la perito experta que realizó un estudio sobre los perros del acusado ha hecho hincapié en que esos perros tenían miedo y eso derivó en agresividad, por lo que, a su juicio, ya no podían volver a pastorear siendo "perros que no deberían estar sueltos". La perito ha señalado que al miedo además se sumó la territorialidad y la agresividad maternal, así como que la peligrosidad del animal puede depender de su educación, señalando que los perros estaban mal socializados, lo que también derivó en agresividad.
"Estos perros llevaban ladrando a gente mucho tiempo" y que guarden un ganado no quiere decir que ataquen a una persona si están socializados, ha resaltado, incidiendo en que por más que pasase gente por la zona eso no significa que socialicen más.
También han declarado varios vecinos de la zona que tuvieron problemas con anterioridad con los perros. Uno de ellos ha señalado que los canes salían a ladrar a sus caballos y comenzó a evitar ir por donde estaban ellos para evitar algún problema, mostrándose agresivos para echarlos de la zona. Otro vecino ha incidido en que tuvo problemas con los perros en tres ocasiones anteriores a estos hechos y solo en una de ellas había ganado, incidiendo en que precisamente ha aportado un vídeo en el que se ve que los perros van hacia él desde muy lejos y que no iban en buena actitud hasta que dejó de grabar porque se fue, destacando que él vio falta de control y que dejó de pasar por allí.
Otro testigo ha relatado un episodio más con tres mastines cuando iba corriendo con su perra por un camino de Roales, señalando que iban hacia él en actitud agresiva y su perra se asustó y salió corriendo mientras él cogió piedras y empezó a tirárselas hasta que los espantó, estando el pastor presente sin hacer nada ni llamarlos.
Una última vecina ha relatado también episodios vividos con los perros y con el pastor e incluso ha aportado una sentencia condenatoria para el pastor, por diferentes hechos vividos con los perros y su agresividad. Esta vecina ha resaltado, además, que "los vecinos tienen miedo a los perros y también al pastor porque es agresivo". “Los perros iban directamente a las personas y no vienen aquí porque tienen miedo”.
Por su parte, la veterinaria de la explotación de ovejas del acusado y que era la encargada de vacunar a los perros, en su declaración ha señalado que cree que uno de los perros no tenía microchip y el resto sí y que siempre estaba el pastor y nunca se mostraron agresivos con ella: "Eran perros de ganado y que se comportaban como tal", añadiendo que ella a cualquier perro de ganado no se acerca si no está el dueño.
Así mismo, ha señalado que ella sabía que había una perra esquiva que no tenía microchip, y hay veces que hay animales que no son de la explotación, que se han acercado y se han quedado porque les dan de comer pero no han nacido allí. "Esos perros eran sociables con el dueño porque son los perros que son. A un perro de ganado no hay que acercarse si no está el dueño".
El acusado, que ha sido el último en declarar, tenía tres mastines y tres careadores en ese momento y ha señalado que estaban sueltos con las ovejas y aunque estuvieran guardadas en el recinto ellos estaban sueltos por fuera cuidando a las ovejas, además de que no eran agresivos, aunque sí ladraban, negando que su hermano haya dicho jamás que algo así iba a pasar y que no se lo podía creer.
Además, ha señalado que los perros tenían comida suficiente a diario y ha negado que no quisiese atarlos en un primer momento cuando se lo requirió la Guardia Civil.
El acusado ha incidido en que había una cámara en la caravana en la que se ve que los mastines estaban atados y uno de ellos se soltó, mientras que el resto de perros estaban sueltos, si bien apuntaba a las ovejas, no al camino.
Respecto a las declaraciones de vecinos anteriores, ha señalado que sus perros no han mordido a nadie más en la vida y que son todos mentiras algunas de las declaraciones.
Así mismo, ha concluido que le llamó un agricultor y después su hermano y le dijo que fuera corriendo al lugar porque creía que los perros habían matado a una chica.
En las conclusiones, la Fiscal ha mantenido las penas solicitadas para el acusado de dos años y medio de prisión y cree que queda acreditado que los perros de la propiedad del acusado mataron a Arancha y que los animales que tenía eran agresivos y que, a pesar de ser peligrosos, estaban sin ningún tipo de control y en condiciones no muy adecuadas para evitar el ataque a personas o animales. Así mismo, ha señalado que ha sido una conducta imprudente, que prestaba poca atención a los mismos y que no había comida suficiente, incidiendo en que este desenlace era evitable.
El abogado de la acusación ha señalado que no le vale la pena que pide el Ministerio Público y ha pedido la pena máxima de cuatro años de cárcel por este delito y una indemnización de 250.000 euros. "Estamos hablando de lo más grave, la muerte de una persona y la imprudencia se lleva al grado máximo", ha resaltado. También ha incidido en que había una ausencia de control absoluta y diaria y ha recordado que desde 2016 el acusado tiene infracciones administrativas por situaciones con los perros.
Respecto al informe del forense, ha resaltado que en el mismo se detalla que Arancha murió por desangrado y laceración derivada de múltiples mordeduras de cánidos. "Ha sido un ataque nunca visto, con la víctima sin pelo, sin ropa...", ha concluido, lamentando que la única que no puede hablar hoy aquí es Arancha, que tenía toda la vida por delante.
Por último, el abogado defensor del pastor ha solicitado la libre absolución del acusado porque señala que "no hay delito a imputar" así como que “es un asunto feo que no ha querido ninguna de las partes, sabes lo que tienen que sufrir los padres, pero el acusado no quería ese fin y todas las personas que han declarado hoy aquí nunca habían visto algo así y debió de ocurrir algo imprevisible para que se desencadenara ese ataque”.
Así mismo, ha hecho hincapié en que los perros nunca habían mordido a nadie, solamente a Arancha por algún motivo que no se ha dilucidado. "Nunca he visto algo tan atroz como las fotografías de Arancha y se me caen las lágrimas al escuchar a sus padres, pero eso no quiere decir que el acusado quisiera que esto ocurriese" y nadie ha dicho que los perros hubieran salido del término de la finca a pesar de que no está vallado porque no cruzaban el camino.
También, entre otras cuestiones, ha incidido en la diferencia entre los perros domésticos y los perros de ganado. "Es muy triste, ha pasado una desgracia tremenda, pero no se puede buscar culpabilidad en este acusado. Es algo que no se podía prever y nunca habían mordido a nadie".
La finalización del juicio ha sido muy tensa. Llanto por ambas partes y, mientras la madre de Arancha le decía al acusado que nunca le había echado la culpa a él pero que era el responsable, el acusado le decía que lo sentía y que nunca quiso que pasase eso.
El juicio ha quedado visto para sentencia.




