MINIÑO regresa a Salamanca más fuerte que nunca, al lugar en el que aprendió a incendiar calles y escenarios. Lo hace en un marco incomparable, el FÀCYL, Festival de las Artes de Castilla y León, para así demostrar que son uno de los grupos salmantinos del momento, donde las canciones dejan de sonar para latir en cada uno de los asistentes.
Siempre rozando con los dedos el amor mientras le cantan al desamor, demostrarán una vez más la sangre de sus cuatro integrantes, Miguel, Diego, Víctor y Joseca, que al mismo compás siempre logran hacer saltar al público dentro de una tormenta eléctrica perfecta de emociones que sirve de refugio para los oyentes.
Con las heridas afinadas tras comenzar a recorrer España con Girando Por Salas, tienen el fiel compromiso de convertir la nostalgia en himno salmantino, están listos para el Patio Chico a las 21:30 horas de este jueves, 28 de mayo, lugar en el que conseguirán ese equilibrio imposible entre la ternura y golpe, entre esos amores que empiezan y que se quedan marcados como cicatrices.

Hoy es el turno de ceder la palabra a Diego Hernández, vocalista y guitarrista del grupo, aunque en su haber existe una interminable lista de instrumentos entre los que se encuentran el saxofón, el piano o el extenso mundo de la producción musical y toda una intríngulis de sintetizadores que al oído y a la vista humana no funcionan por sí solos, pero que se mezclan perfectamente con el entorno musical que crea.
Volvéis a Salamanca tras pasar por diferentes salas y ante un concierto muy especial que podrán disfrutar los salmantinos y salmantinas, ¿cómo os sentís?
Imagínate, no dejan de ser las calles donde se ha creado el grupo. Miguel y yo, cuando éramos pequeños, tocábamos en los alrededores del Patio Chico y ahora vamos a tocar allí para un público. Además, y esto que no lo escuche mi madre, a veces hacíamos peñas y nos veníamos hasta aquí a tocar, por lo que es muy bonito hacerlo en una ciudad donde se te ha acunado.





