No hay por dónde coger a Unionistas. No es un equipo bueno con balón, ni sin balón, ni ganador de duelos, ni fuerte en el balón parado... el Extremadura le ganó con mucha claridad sin pisar el acelerador (3-0) y Javi Medina podría ser cesado en las próximas horas.
El once titular de Unionistas fue muy ofensivo, con dos mediapuntas en el centro del campo y con Arnau Casas como sostén. Pero, donde más novedades hubo, fue en la retaguardia: Retu, Ramiro y Mutilva fueron titulares.
Desde el principio se vio a un Extremadura con más mordiente, con Rodri Escudero e Iker Burgos moviéndose con peligro en las postrimerías del área charra. Unionistas, por su parte, quiso bajar las pulsaciones con un juego lento y en muchas ocasiones tedioso.
Álvaro Gómez probó fortuna con un chut raso desde fuera del área, pero Robador se estiró bien para atajar el balón. Y de esa ocasión, la única de Unionistas en toda la primera mitad, llegó el gol del Extremadura.
El tanto local fue un fiel reflejo del estado de ánimo de Unionistas. Nordin chuta desde fuera del área, la pelota toca en Ramiro y sorprende a Daza (1-0).
Los charros no se levantaron en toda la primera mitad. Realmente, se sostuvieron a duras penas en el campo. No porque el Extremadura les apretase; sino porque son un equipo con poco espíritu defensivo. Y con balón, a Unionistas le cuesta un mundo entender que debe progresar por fuera. Al descanso se llegó con ventaja mínima para los locales, que no fueron dos porque Rodri Escudero estaba en fuera de juego.
La segunda parte no tuvo mucho más. Unionistas trata de tener posesiones largas de balón en campo propio para disimular su incapacidad para progresar hasta el tercio final y así retrasar su endeblez en las acciones ofensivas.
El Extremadura solo tuvo que esperar para matar el partido. Falta a favor de Unionistas, Willy pierde el balón cerca del banderín del córner y el Extremadura lanza el contraataque con una conducción de setenta metros que acaba con penalti de Retu (al que el árbitro le perdonó la segunda amarilla). Diego, desde los once metros, no dudó en su disparo y batió a Daza.




