Poco o nada pudo hacer Unionistas en Riazor ante el Deportivo de la Coruña. Los gallegos ganaron con comodidad por 3-0 con un doblete de Lucas Pérez y un gol de penalti de Quiles. Además, los de Casañ estuvieron más de media hora con diez por expulsión del meta Salva de la Cruz.
La novedad en el once blanquinegro fue la de Ramón Blázquez para realizar la función de doble lateral. Unionistas formó con Salva en la portería; David Vicente, Rojo, Ramiro y Mario Gómez en defensa; Tropi, Nespral, Blázquez, Chapela y Beneit en la medular; y con De Miguel como jugador más adelantado. Enfrente, el todopoderoso Deportivo con jugadores como Quiles, Mario Soriano, Mackay, Rubén Díez y, sobre todo, Lucas Pérez que redebutaba con el equipo blanquiazul.
Se esperaba un arreón inicial de los locales y así fue. A los tres minutos, el colegiado anulaba un gol gallego por fuera de juego de Diego Villares en el pase previo. Y, a los nueve minutos, Quiles se revolvía en el área para disparar al poste de Salva.
El ‘9’ del Deportivo fue el que más peligro creó y poco después se topaba con las piernas de Mario Gómez en un disparo. También con una excelente mano de Salva que evitó el primer gol en un lanzamiento cruzado.
Tras los veinte minutos de partido, Unionistas se estabilizó en el choque y comenzó a tener tranquilidad mediante Nespral. El asturiano se movía para que los charros mantuviesen el balón y se sacudiesen la presión gallega. Fue así como se consumió la primera parte. Sin goles.
Solo tres minutos tardó en descoser el partido el Deportivo. O Lucas Pérez. El ‘7’ tiró una pared con Mario Soriano, se plantó ante Salva al que regateó y marcó a placer.
Pudo ser peor solo cuatro minutos después cuando de nuevo Lucas Pérez se quedó en el mano a mano y, en vez de tirar, pasó atrás a Mario Soriano que se pasó de velocidad.
Unionistas se quedó con diez en el minuto 56. Balón largo para la disputa entre David Vicente y Mario Soriano; y Salva, que sale mal, toca la pelota con la mano fuera del área. Roja y los charros con diez. Alberto Sánchez disponía de los primeros minutos como unionista y también entraba el centrocampista Borja Díaz (por Blázquez y Nespral).
Y ahí ya no hubo partido. Mario Gómez cometió penalti sobre Rubén Díez y Quiles, a lo Panenka, mataba el envite. Casañ metió en el césped a Mawi, Losada y Juampa con veinticinco minutos por jugarse. Pero ya no había opción. Unionistas solo se desangraba y esperaba el pitido final con el paso de los minutos. Llegó, el tercero; otro de Lucas Pérez.
En descenso. Esa es la realidad de Unionistas en estos momentos. Y con una necesidad imperiosa de enmendar los errores que ya se avistaban en verano.




