La propuesta valiente y descarada de Unionistas en el arranque de la Primera RFEF se ha topado de lleno con un problema: la falta de físico en los minutos finales del encuentro. Los charros han encajado el 75% de sus goles en los veinte minutos finales del encuentro. Los de Llácer, que tienen cuatro puntos de nueve posibles, han dejado de ganar tres puntos por encajar en el tramo final.
En la primera jornada, Unionistas se adelantó en Las Llanas con un gol de Gorka Santamaría en la primera mitad. Sin embargo, el Sestao River empujó a los charros hacia su meta y empató en el minuto 70 por medio de Leandro Martínez.
En la segunda fecha del campeonato, el 3-1 ante el Bilbao Athletic peligró en los compases finales. Ramiro se anotó un autogol en el minuto 87 cuando los visitantes estaban volcados a la portería de Iván Martínez y, en el último minuto del descuento, Imanol Baz evitó en la línea de gol el empate de Oyono (que se había ayudado de la mano en el control).
En El Toralín se volvió a evidenciar esta situación. Y fue la más dolorosa de las tres jornadas. Unionistas jugó un partido de tú a tú ante uno de los gallitos de la competición y plantó cara a la Ponferradina. Sin embargo, los locales mejoraron con la entrada de Yeray y se llevaron el triunfo en el minuto 90 con un gol de Álex Costa (1-0).




