La campaña de vacunación de 2026 en Castilla y León contará con 725.650 dosis contra la gripe y una inversión global de 55 millones de euros para el calendario de vacunas e inmunizaciones. La medida busca reducir las complicaciones y la mortalidad asociadas a las enfermedades respiratorias, con especial atención a las personas mayores, los grupos de riesgo y los colectivos más vulnerables.
La Junta de Castilla y León ha aprobado la adquisición de estas vacunas dentro de la planificación sanitaria para el próximo año, con el objetivo de reforzar la prevención frente a la gripe, una enfermedad que continúa generando un importante impacto sanitario, social y económico.
Del total de dosis antigripales previstas, 475.000 se destinarán a personas de 60 años o más de la población general, mientras que 200.000 serán para personas de entre 6 y 23 meses y de 60 meses a 59 años incluidas en grupos de riesgo. Además, se contemplan 50.000 dosis para personas mayores institucionalizadas o dependientes no institucionalizadas y 650 dosis para personas con alergias documentadas a componentes de las vacunas disponibles.
La vacunación se mantiene como la medida más eficaz para prevenir los casos graves de gripe y sus complicaciones, así como para proteger a quienes presentan mayor riesgo de enfermedad grave y a las personas de su entorno.
Además, el Consejo de Gobierno ha aprobado una partida de 6,08 millones de euros para la compra de 28.000 dosis de nirsevimab, un anticuerpo monoclonal destinado a proteger a los recién nacidos frente al virus respiratorio sincitial (VRS), responsable de gran parte de los casos de bronquiolitis infantil.





