La Asamblea de Inquilinas de Salamanca (AIS), con el apoyo y participación de la Asociación Vecinal La Estación de Babilafuente, ha organizado para el próximo domingo 25 de octubre un pasacalles informativo con motivo de la huelga general del 11 de noviembre. La manifestación pretende informar a los trabajadores de su derecho a secundar la huelga y explicar los motivos de la convocatoria, acercando sus reivindicaciones a todas las personas afectadas por la crisis de la vivienda.
Desde AIS aseguran que "frente a un modelo que convierte la vivienda en un bien de mercado y en un instrumento de especulación, la Asamblea defiende la acción colectiva para acabar con el negocio de la vivienda. Esta debe responder a las necesidades de la población, no a los intereses de quienes especulan con ella". Además critican que "los alquileres no dejan de subir, el coste de la vida se encarece y los salarios no siguen el ritmo de los precios. En Salamanca, esta situación golpea a la población trabajadora, a los estudiantes y a muchas familias, que ven cómo cada vez resulta más difícil acceder a una vivienda digna. La huelga pretende convertir ese malestar en fuerza social para exigir cambios en las políticas de vivienda y en las condiciones de vida".
Entre las principales reivindicaciones de la huelga se encuentran contratos indefinidos de alquiler y prohibición total de los desahucios y de los pisos turísticos, expropiar las viviendas vacías y en manos de fondos de inversión y otras empresas especulativas para destinarlas a responder a las necesidades
sociales, reducir los alquileres al menos un 50 % y garantizar precios compatibles con los ingresos de la población, fin de la gestión público-privada de la vivienda pública y garantías de que esta lo será siempre y derogación de la ley mordaza y medidas contra el racismo inmobiliario.
En la iniciativa también participan los vecinos de Babilafuente, que se han organizado como Asociación Vecinal La Estación y que están afectados por una estafa en sus contratos de alquiler y una orden de desahucio por parte de Sareb, que no los reconoce y que afecta a 23 familias del municipio. Su movilización reivindica una solución que garantice el derecho a la vivienda y evite que estas familias pierdan sus hogares.



