Las infecciones respiratorias agudas son uno de los principales problemas sanitarios que nos encontramos con la llegada del otoño y del invierno. Por este motivo, la Red Centinela Sanitaria de Castilla y León, dependiente de la Consejería de Sanidad, estudia minuciosamente todas las variantes posibles para considerar cuando el problema podría llegar a ser ciertamente grave.
Entre los principales objetivos que se buscan con los sistemas de vigilancia están los de determinar cuándo comienzan y finalizan la epidemia estacional de los virus respiratorios. Además, también se mide la intensidad en cada momento de cara a saber qué medidas tomar y así conocer los valores esperados de circulación de los patógenos.
Para ello, no solamente se miden los datos correspondientes al año actual, sino que también se utilizan otra series históricas anteriores al cOVID-19 y en todo el conjunto de las infecciones respiratorias agudas. Los datos que se obtienen son los utilizados para medir la transmisibilidad, que sumado a datos de virología, gravedad o impacto en el sistema sanitario hace que se tome una u otra decisión.
El método utilizado es el MEM, Moving Epidemic Method (Método de Epidemias Móviles), donde se analizan diez temporadas de las infecciones respiratorias, más en concreto desde las 2013/2014 en el caso de las IRA (sin contar Covid), y la series de 2022 a 2026 en el caso del coronavirus, excluyendo la época de la pandemia para no distorsionar las estadísticas.
Los umbrales epidémicos son distintos en función de la enfermedad, aunque todos tienen un denominador común, el cálculo que se realiza con respecto a los 100.000 habitantes. De este modo, se llega a medir si el umbral es epidémico (bajo), medio, alto o muy alto.
Infecciones respiratorias aguas (en total)
En cuanto a las infecciones respiratorias en general, contabilizando todas ellas menos el coronavirus, se miden las diez temporadas anteriores, comenzando las mismas durante la semana 38 y finalizando 32 semanas después. Es decir, desde la semana del 14 al 20 de septiembre, y hasta la del 26 de abril al 2 de mayo, se observa que es cuando mayores valores de este tipo de enfermedades se dan en la región.







