La Junta de Castilla y León ha declarado la situación de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales para los días 19, 20, 21 y 22 de julio. La medida ha sido acordada por el director general de Prevención y Extinción de Incendios Forestales, Ángel Sánchez, y aparece recogida en una resolución publicada este viernes en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl).

La declaración responde a las previsiones meteorológicas previstas para esos cuatro días, marcadas por un “patrón sinóptico muy desfavorable”, con la presencia de una dana al noroeste de la Península Ibérica, una dorsal anticiclónica y la entrada de una masa de aire continental sahariano, circunstancias que favorecerán un incremento muy significativo del riesgo de incendios.
Según la resolución, las temperaturas comenzarán a ascender de forma notable a partir del domingo, con máximas previstas de entre 36 y 38 grados en buena parte de la Comunidad y que, de forma puntual, podrían alcanzar los 39 grados en zonas del sur de Castilla y León. Esta situación se prolongará, al menos, hasta el miércoles 22 de julio y previsiblemente irá acompañada de avisos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) por una nueva ola de calor.
A este escenario se sumarán humedades relativas extremadamente bajas. Las mínimas podrían situarse de forma generalizada entre el cinco y el diez por ciento, mientras que las máximas nocturnas apenas superarían el 25 o el 30 por ciento en las provincias del sur de la Comunidad, dificultando la recuperación de la humedad durante la noche.
Además, el Índice de Peligro de Incendios Forestales de la Aemet alcanzará niveles muy altos o extremos durante el episodio. Aunque no se prevén tormentas generalizadas, sí podrían registrarse rachas de viento de entre 40 y 50 kilómetros por hora en amplias zonas del sudeste de Castilla y León, un factor que incrementaría la velocidad de propagación de un posible incendio.
La Junta señala que la combinación de calor intenso, sequedad ambiental y viento aumentará de forma significativa tanto la probabilidad de ignición como la capacidad de propagación del fuego, por lo que hace un llamamiento a extremar la precaución y evitar cualquier actividad que pueda originar un incendio forestal.




