Cuatro contratos de obras servirán para construir cinco glorietas cerradas en algunas de las principales vías de la provincia de Salamanca.
Se trata de una licitación de 1,3 millones de euros (IVA incluido) del Ministerio de Transporte con la que se quiere convertir las semiglorietas situadas en la A-66, N-501 y N-620 en rotondas cerradas, con la idea de dotar de mayor seguridad a algunas de las intersecciones con más tráfico.
Aunque el contrato apunta a la creación de dos glorietas en la autovía A-66, no significa que se vayan a situar dentro de la propia autovía. Estas semirotondas están actualmente en la conexión del acceso sur a Béjar y el acceso al polígono industrial. Con un presupuesto de 270.000 euros pasarán de ser de formato ‘medialuna’ a glorietas cerradas.
En el caso de la N-501 se han licitado dos contratos. El primero contará con un presupuesto de 460.000 euros y convertirá la glorieta partida de Encinas de Abajo en una cerrada.
El segundo de estos contratos hará lo propio en la semirotonda situada en el acceso a la Base Aérea de Matacán con un presupuesto base de 290.000 euros.
Por último, la rotonda partida por la N-620 a la altura de Pedrosillo El Ralo, lugar donde se han producido numerosos accidentes a lo largo del tiempo, se convertirá en una cerrada gracias a un presupuesto de 277.500 euros.
En total, las actuaciones permitirán modificar cinco intersecciones de la red estatal de carreteras en la provincia, repartidas entre algunos de los principales ejes viarios que conectan Salamanca con otros puntos de la provincia. La previsión del Ministerio pasa por actuar sobre la configuración actual de estas intersecciones y sustituir las soluciones de ‘medialuna’ por glorietas completas.



