La Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAMP) ha advertido del creciente uso de las redes sociales y plataformas digitales como herramienta de captación para la trata de personas, coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial contra la Trata de Personas, que se celebra este 30 de julio.
La entidad recuerda que la trata constituye una de las violaciones más graves de los derechos humanos y una forma de esclavitud del siglo XXI. En este sentido, alerta de que la explotación comienza mucho antes de que se materialice, a menudo con una falsa oferta de empleo, una relación afectiva basada en la manipulación o la promesa de una vida mejor, estrategias diseñadas para aprovecharse de personas en situación de vulnerabilidad.
Los datos registrados por APRAMP durante el primer semestre de 2026 reflejan la magnitud del problema. La organización detectó a 3.936 personas en riesgo de explotación y trata, a las que ofreció información y asesoramiento. Además, inició un proceso de acompañamiento con 646 personas, de las que 391 pasaron a convertirse en usuarias directas de su servicio integral.
La asociación, que lleva cuatro décadas trabajando con víctimas y supervivientes de trata y explotación sexual, subraya que los tratantes se aprovechan de la pobreza, los conflictos, las catástrofes naturales, la discriminación o las carencias afectivas para engañar, coaccionar y someter a sus víctimas.
Con motivo de esta jornada internacional, APRAMP hace un llamamiento a la implicación de las administraciones públicas, las fuerzas y cuerpos de seguridad, el sistema judicial, el tejido empresarial, los medios de comunicación y la ciudadanía para prevenir nuevas situaciones de explotación y garantizar la protección de las víctimas.
La organización concluye con un mensaje de concienciación: "Detrás de cada falsa promesa puede esconderse una historia de explotación", al tiempo que reivindica la importancia de la información, la prevención y el acompañamiento para que más personas puedan identificar el riesgo y decir "no" a la trata.



