Este lunes, 1 de junio, se han iniciado los trabajos de limpieza y restauración de la estatua en honor a Francisco de Vitoria, situada en la plaza del Concilio de Trento.

Se trata de una intervención que se realizará en otros monumentos de este tipo de la ciudad, distribuidos en diferentes lotes, y que contará con diferentes empresas que lleven a cabo los trabajos.
En el caso de la figura creada por Francisco de Toledo en 1975 y situada frente al convento de San Esteban, los trabajos han dado inicio este lunes con el vallado perimetral y en las próximas horas darán comienzo las intervenciones para garantizar el mantenimiento de la escultura.
Cabe señalar que todas las esculturas que se van a limpiar y reparar, un total de ocho, se encuentran al aire libre y sin protección, por ello deben ser atendidas periódicamente para eliminar suciedad, vegetación invasiva, así como los restos de agresiones vandálicas.
Para ello se llevará a cabo la limpieza con agua a presión, así como labores manuales, pero también se deberá reconstruir y reintegrar los elementos que se encuentren deteriorados o que hayan desaparecido. También se sellarán grietas y se procederá a la reintegración cromática de la superficie de la escultura y se deberán repintar los textos grabados.
El plazo para la ejecución de estas intervenciones es de tres meses por cada uno de los tres lotes, siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan.
Los lotes están divididos por el número 1, donde se integra el ‘Monumento a la Unificación’ (José Luis Núñez Solé, 1962), situado en el paseo del Doctor Torres Villarroel; el número 2, compuesto por ‘El Alma’ y ‘El Poeta’, del grupo escultórico de la plaza de Gabriel y Galán (Juan Cristóbal González, 1926 y 1962) y ‘Victoria Alada’ (Victorio Macho / Agustín Casillas, 1963) en el parque de la Alamedilla.

El lote número tres, el más extenso, componen la mencionada estatua de Francisco de Vitoria, además del ‘Busto homenaje a Francisco Maldonado’ (Juan Cristóbal González, 1921) en la glorieta del Alto del Rollo, el busto de Tomás Bretón (Francisco González Macías, 1948) situado en el parque homónimo, o el ‘Monolito al piragüista Heraclio Carreño (G. Sánchez Crus, 1973) que se encuentra en el paseo Fluvial.




