Bajo el lema "Manifestación hacia la huelga general" y con la reivindicación de que "la vivienda se trata como una mercancía", la Asamblea de Inquilinas de Salamanca efectuaron este pasado domingo el pasacalles informativo que ya habían anunciado de cara al próximo 11 de noviembre.
La movilización tuvo lugar desde la plaza de Anaya hasta la Plaza Mayor, donde se leyó un manifiesto para explicar los motivos de la convocatoria, las principales reivindicaciones del movimiento y los derechos de los trabajadores que decidan secundar la huelga.
El portavoz de la Asamblea de Inquilinas, Juan Andrés González, advirtió de las dificultades que afrontan las personas trabajadoras para acceder a una vivienda y mantenerla. "La clase trabajadora está ahogada, los salarios no dan para pagar las viviendas y lleva siendo bastante tiempo el momento de organizarnos y de luchar por lo que es nuestro, de luchar por nuestros intereses", declaró.
Durante la lectura del manifiesto, la AIS explicó que las personas trabajadoras pueden secundar la huelga del 11 de noviembre estén o no afiliadas a un sindicato.
Entre las principales reivindicaciones figuran la reducción de los alquileres al menos en un 30%; la creación de contratos de alquiler indefinidos; la prohibición de los desahucios y de los pisos turísticos; y la expropiación de viviendas vacías o en manos de fondos de inversión y especuladores para destinarlas a cubrir necesidades sociales.
La movilización de este domingo contó con la participación de la Asociación de Vecinos La Estación de Babilafuente, que reclamó una solución para 23 familias amenazadas con perder sus viviendas por la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB), conocida como el "banco malo".



