El pasado mes de octubre de 2025, el Ayuntamiento de Salamanca licitaba las obras para restaurar completamente uno de los tramos de la ribera del Tormes. Más en concreto, se refería a la zona situada entre los puentes Enrique Estevan y Sánchez Fabrés, una serie de actuaciones para las que el consistorio destinará un total de 821.730 euros (con IVA).
Un año antes, el 30 de noviembre de 2024, el proyecto se encontraba más cerca de realizarse, con la aprobación por parte de la Confederación Hidrográfica del Duero. Meses después, el 1 de julio de 2025, se anunciaron grandes cambios en la ribera, entre ellos un mirador embarcadero en el parque de Elio Antonio de Nebrija hasta el pantalán.
Además, entre las actuaciones que se han planteado se encuentran la mejora de caminos y accesos al arroyo del Zurguén desde el propio río, situando la zona fluvial como uno de los grandes atractivos de la ciudad, tanto para los habitantes como para los visitantes de la ciudad.

Eso sí, al ser uno de los lugares más oscuros del municipio charro, también se renovarán las luminarias para que sea un entorno seguro a cualquier hora del día, destinado también para todo tipo de edades y familias.
Un proyecto bajo el mando de la restauración paisajística de Salamanca
Uno de los grandes compromisos electorales del equipo liderado por Carlos García Carbayo era el ‘Proyecto de Restauración Paisajística y Acondicionamiento Medioambiental del entorno natural del río Tormes para uso recreativo y turístico entre los puentes Enrique Estevan y Sánchez Fabrés’, de este modo, se buscaba “dar protagonismo” al río Tormes construyendo así un mirador en parque Elio Antonio de Nebrija y convertir esta zona en uno de los lugares destinados tanto para familias como turistas, teniendo en cuenta que ya cuenta con un auditorio en el que se realizan obras de teatro y conciertos.




