Después de que la Consejería de Sanidad informará el viernes del fallecimiento del salmantino afectado por la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, el Servicio de Alertas y Respuesta Rápida, departamento dependiente de la Dirección de Salud Pública de Castilla y León asegura estudiar unas 2.000 garrapatas anuales para conocer qué especies están detrás de las picaduras.
A través de la Agencia ICAL, el jefe del Servicio de Alertas y Respuesta Rápida, Rufino Álamo Sanz, ha explicado que las condiciones ambientales de los últimos años en las nueve provincias, con inviernos con menos heladas y temperaturas suaves, favorecen cada vez más la presencia de garrapatas.
También ha indicado que elseguimiento que se le realiza a esta enfermedad desde 2016 ha permitido confirmar que 16 de los 22 casos de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo diagnosticados en España se notificaron en la Comunidad.
Pese a este dato, aclara que esto no implica necesariamente una mayor circulación del virus. También manifiesta que, aunque la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo concentra la mayor atención por su gravedad,"no es la enfermedad transmitida por garrapatas más frecuente en Castilla y León", poniendo el foco en la enfermedad de Lyme o fiebre botonosa mediterránea.
Igualmente, insiste en la necesidad de no alarmarse, ya que la mayoría de las garrapatas no portan microorganismos capaces de provocar enfermedades y la mayor parte de las picaduras no deriva en una infección.
La recomendación principal es "utilizar ropa que cubra la piel durante las salidas al campo, caminar por el centro de los senderos, revisar el cuerpo al regresar y retirar cuanto antes cualquier ejemplar adherido”.




