Los vecinos del barrio de la Chinchibarra, en la zona de Garrido, han vuelto a alzar la voz. Constituidos en plataforma vecinal, exigen de nuevo soluciones urgentes ante los graves desperfectos detectados en la primera fase de las obras de Rehabilitación y Regeneración Urbana (ARRU) y el retraso en la ejecución de la segunda fase, cuyos trabajos llevan en algunos casos "hasta cinco meses completamente paralizados".
El proyecto, promovido por el Ayuntamiento de Salamanca a través del Patronato Municipal de Vivienda y Urbanismo (PMVU), cuenta con financiación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea mediante el 'Programa de ayuda a las actuaciones de rehabilitación a nivel de barrio', en colaboración con el Gobierno de España y la Junta de Castilla y León. Asimismo, los propios propietarios aportan más del 50 % del coste total de la actuación.

A pesar de la importante inversión realizada, que según datos municipales asciende a 1,67 millones de euros en la primera fase y 1,29 millones en la segunda, los vecinos critican que el resultado dista mucho de ser el prometido. "Lo que pedimos a las dos empresas es que terminen las obras, porque es su cometido, y al alcalde le pedimos que se ponga a favor de los vecinos y no se ponga de lado", señalan desde la plataforma.
"Esto es un plan municipal que lleva detrás la firma del Ayuntamiento; se hizo a su petición y porque ellos lo proyectaron. No se pueden lavar las manos", concluyen los afectados, apelando a la responsabilidad institucional para garantizar que las dos fases del ARRU finalicen adecuadamente y con las debidas garantías de habitabilidad.
Por su parte, desde el Ayuntamiento de Salamanca aseguran que el consistorio se ha ofrecido a ejercer como mediador y se ha puesto en contacto con la empresa para recabar toda la información: "De momento en algunas de las deficiencias presentadas han admitido su responsabilidad y les hemos pedido un documento detallado". Tras estas declaraciones, cabe aclarar que, aunque la obra fue proyectado por el Ayuntamiento, la empresa fue contratada por los vecinos de los bloques afectados.

Filtraciones, tejados mal rematados y obras paralizadas hasta cinco meses
Los desperfectos afectan a alrededor de 200 familias repartidas en 20 portales. Así, aunque las obras de algunas de estas viviendas están registradas ya como terminadas, los daños no han acabado. Con la proximidad de la temporada de lluvias, el temor en el vecindario aumenta ante la presencia recurrente de humedades en las viviendas, especialmente en los pisos superiores debido al mal remate de las cubiertas.
"En uno de los portales levantaron el tejado tres veces y un tejado que estaba bien lo han dejado mal", lamentan los afectados, quienes citan otros problemas como deficiencias en el funcionamiento de los ascensores, fachadas con mohos y humedades, e incluso tramos de edificios que han quedado prácticamente al descubierto. Además, algunos de los vecinos de otros portales aseguran que la empresa lleva cinco meses con las obras paralizadas.

Ante esta situación, muchos de los vecinos temen la llegada del otoño y las lluvias, ya que, según explican, se provocan "cascadas de agua por las escaleras cada vez que llueve". En concreto, el techo del interior de varias de las viviendas se encuentra repleto de humedades, goteras y filtraciones que, según explican los propietarios e inquilinos, afectan continuamente en su día a día.
En cambio, tal y como ha podido saber Salamanca24horas.com, los vecinos de los portales cuyas obras están terminadas firmaron la finalización de las obras para así poder cobrar la subvención citada anteriormente, "aunque no deberían de haberlo hecho porque desde el primer día hubo deficiencias en la realización de las obras". Por otro lado, también cabe destacar la ausencia de una limpieza adecuada de los canelones, "lo que ha desembocado en humedades que por ejemplo no se han presentado en los puntos donde los canalones sí se habían limpiado".



