Ante los casos mortales registrados por insuficiencia hepática aguda, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha instado a los sanitarios a vigilar la función hepática de los pacientes tratados con Zolgensma, un fármaco para tratar la atrofia muscular espinal. Por este motivo han informado que han ampliado las recomendaciones de control en cuanto a los parámetros de monitorización antes del tratamiento, así como la frecuencia de los controles durante el mismo.
"Los pacientes que presenten signos o síntomas que sugieran una disfunción hepática deberán ser atendidos de inmediato", ha indicado la agencia.
Del mismo modo, la AEMPS ha apuntado que los facultativos, a patir de ahora, antes de administrar la perfusión, deberán determinar los niveles de albúmina, fosfatasa alcalina, tiempo de protrombina, tiempo parcial de tromboplastina, y el INR, además de transaminasas (ALT, AST) y bilirrubina total. Después, recomienda monitorizar la función hepática (AST, ALT, y bilirrubina total), durante al menos 3 meses, con una frecuencia semanal durante el primer mes, y también durante todo el período de reducción gradual de corticosteroides, seguido de controles cada dos semanas durante otro mes.
Además, desde la agencia aconsejan no reducir los corticosteroides hasta que los niveles de ALT y AST sean inferiores a 2 veces el límite superior normal y los demás parámetros de función hepática vuelvan a normalizarse (por ejemplo bilirrubina total).
Por último, la AEMPS expone que los médicos deben comunicar a las personas cuidadoras sobre el riesgo mencionado anteriormente y la necesidad de un control periódico de la función hepática.




