La criminalidad juvenil en España ha experimentado un cambio preocupante. A pesar de que la cifra total de delitos cometidos por menores ha descendido en 2024, la Fiscalía General del Estado (FGE) ha expresado su "seria preocupación y alarma" ante el incremento de conductas cada vez más violentas. Este es el principal hallazgo de la Memoria anual de la FGE, presentada este viernes durante la apertura del año judicial, tal y como recoge Europa Press.
Fiscalías de diversas provincias, como las de Valladolid, Madrid, Tenerife o Barcelona, han coincidido en señalar un preocupante auge de la violencia. La memoria hace especial hincapié en el aumento de la violencia intrafamiliar, un "alarmante" repunte de delitos contra la libertad sexual y el creciente mal uso de las tecnologías de la información.
El informe de la Fiscalía revela un aumento del 18,8 % en los delitos de homicidio o asesinato (consumados o en grado de tentativa) cometidos por menores en 2024, con un total de 120 casos incoados en todo el país. Esta "tónica ascendente" es atribuida, en gran medida, a la "proliferación de grupos y bandas juveniles violentas", una problemática que se extiende no solo a grandes ciudades, sino también a núcleos urbanos de menor tamaño, como han reseñado las secciones de menores de Valladolid, Zaragoza y Toledo.
Los delitos de lesiones también experimentaron un ligero incremento del 1,36 %, consolidando un aumento del 8 % si se compara con los datos de 2022. Ante esta situación, la Fiscalía insta a "realizar una reflexión profunda sobre la banalización de la violencia" y propone adoptar medidas educativas que permitan a los jóvenes infractores desarrollar una mayor madurez personal y alejarse de las "influencias marginales".
La Fiscalía advierte de una "espiral ascendente" en los delitos contra la libertad sexual, con 3.283 casos incoados en 2024, lo que representa un incremento del 3,07 % respecto al año anterior. La FGE atribuye este aumento a la "carencia de una adecuada formación ético-sexual", así como al consumo de alcohol, drogas y el fácil acceso a la pornografía. Se destaca el "peligro muy importante" de que el internet se convierta en la principal fuente de información sobre sexualidad para los jóvenes.
Además, los delitos de violencia de género cometidos por menores han subido un 10 %, con 888 casos registrados en 2024, la cifra más alta de los últimos cuatro años. Este incremento, según la Fiscalía, demuestra que los esfuerzos en formación sobre igualdad "no están calando en los jóvenes", influenciados por "bulos informativos" en redes sociales que difunden ideologías que niegan o minimizan la violencia contra la mujer.
En contraste con el aumento de la violencia, el informe refleja una disminución en otras modalidades delictivas. Los delitos contra el patrimonio cayeron un 1,9 % en robos con fuerza y un 10,9 % en robos con violencia. Las infracciones contra el orden público también descendieron un 6,27 %.
No obstante, la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha reportado un importante repunte en las investigaciones de delitos de terrorismo de carácter yihadista. En 2024 se incoaron 50 diligencias preliminares, casi el doble que en 2023, la mayoría por delitos de autoadoctrinamiento.
A pesar de la caída global de las cifras de criminalidad juvenil, la Memoria concluye que la naturaleza de los delitos está cambiando, volviéndose más violenta y compleja, lo que exige una respuesta coordinada y adaptada a los nuevos desafíos que emergen en el ámbito de la delincuencia de menores.




