La Organización de Consumidores y Usuarios ha informado recientemente sobre los productos de "ecopostureo" que utilizan las empresas como estrategias "para que pensemos que sus productos favorecen la protección medioambiental o la sostenibilidad del planeta". En este sentido, indica que se trata de "reclamos vacíos o vagos que aluden a lo ecológico".
Claves para detectar los productos "que no son lo que parecen"
En este sentido, la OCU ofrece algunas claves para identificar los artículos que sí son verdaderamente sostenibles de los que no los son:
- Usan una imagen verde como gancho: tonos verdes, plantas, gotas de agua, etc. "Nada de eso indica que el producto sea más natural o ecológico", expone la OCU.
- Presumen de "ingredientes naturales": "Que un producto lleve uno o varios ingredientes de origen natural no significa que sea más sostenible", indica la organización, que añade que todo depende de cómo se hayan obtenido esos ingredientes, del impacto ambiental de su producción o transporte.
- Recurren a nombres o alegaciones sugerentes: Los fabricantes destacan con grandes letras lo que quieren que nos entre rápido por los ojos.
- Ecoetiquetas inventadas o poco fiables: "Las etiquetas ambientales o ecoetiquetas, pueden ayudar a identificar los productos más ecológicos o sostenibles. El problema para el consumidor es que hay infinidad de ellas y pueden referirse solo a un aspecto concreto del producto (reciclabilidad, eficiencia energética, ahorro de agua, cultivos ecológicos, respeto animal…) o a varios aspectos. Con tanta variedad es difícil distinguir el grano de la paja", denuncia la OCU.
Ejemplos de envases "ecopostureo"
1. "Compactos que duran como dos normales". La OCU explica que de eso presumen algunos botes de desodorantes en espray:
- Sin unas instrucciones precisas sobre cómo usarlo o dosificarlo, el usuario va a aplicar el producto como siempre, así que lo más probable es que se acabe el bote antes de lo esperado.
- Además, en los estudios de desodorantes analizados por la OCU han comprobado que el reciclaje de este tipo de envases, ya sean o no compactos, "es difícil porque contienen piezas pequeñas que apenas se aprovechan y tienen partes con distintos materiales cuya separación es compleja".
2. Un envase con aspecto de cartón llamado "Eco Conscious Tube". Se trata de un tubo con menos plástico porque una parte se ha sustituido por cartón:
- El tapón sigue siendo de plástico.
- Además, los materiales mixtos añade la organización que son muy complejos de separar y eso dificulta o imposibilita su reciclaje.
3. Eco recharge de 500 ml para un bote rellenable de 500 ml:
- En este caso, la OCU apunta que su mayor ventaja es que se trata de un envase ligero que reemplaza a otro más pesado, pero añade que "sería más eco si con una recarga pudiéramos rellenar más de una vez el bote, porque tal y como está, no se reduce el número de envases".
4. Hecho con plástico 100% reciclado*:
Ese asterisco la organización declara que "es una llamada a una nota minúscula situada en la parte trasera del envase, antes de la lista de ingredientes, que dice "*Botella 100 % de plástico reciclado, excepto colorantes, aditivos y tapón". Muchos consumidores seguro que leen el texto en letra grande, pero ¿cuántos miran lo que dice la letra pequeña? Es otro caso en el que los fabricantes destacan lo que favorece su imagen y siempre resulta más atractivo poner 100% reciclado".




