Los vecinos de Alba han cumplido un año más con su santa y ni la lluvia ha podido frenar la devoción por la monja carmelita. La procesión de la imagen de Santa Teresa ha vuelto a recorrer las calles de la villa ducal en su día grande. Cientos de personas han participado en el acto central de una intensa jornada, que ha tenido en la presencia de la lluvia en el tramo final su nota negativa. En la procesión, además de la imagen de la Santa que salió este miércoles de clausura, también ha salido a las calles el santo brazo. Una reliquia que ha lucido como nunca gracias a la restauración de las andas que lo portan.

Carmen Carmen Diego y Carmen Fernández han sido las encargadas de restaurar la pieza, que tiene un gran valor artístico y devocional. Han sido muchos los vecinos de Alba que han colaborado económicamente para la restauración de esta magnífica pieza que por fin han visto en las calles de la localidad.
Incluso los más mayores de la villa no quisieron perderse la procesión y salieron a la puerta de la residencia a ver pasar la comitiva y a la santa.



