La propietaria de la vivienda de Garcihernández que fue ocupada este miércoles ha podido volver a entrar en su casa después de que los ocupantes abandonaran el inmueble minutos antes de las 15:00 horas de este jueves.

Han sido unas 24 horas de tensión y preocupación para la familia propietaria, que ha contado durante todo este tiempo con el respaldo de numerosos vecinos de la localidad y con la intervención de la Guardia Civil.
"Mi gran apoyo ha sido el pueblo", explica Marga, una de las propietarias, que destaca el papel de los vecinos durante las últimas horas. Según relata, los residentes han estado pendientes de la situación, hablando con la Guardia Civil, aportando ideas y mostrando su apoyo en todo momento.
La propietaria reconoce que ha vivido las últimas horas con mucha preocupación "me he sentido lógicamente mal. Muy mal", señala, especialmente por el valor sentimental que tiene para ella la vivienda y algunos de los objetos que se encontraban en su interior.
Entre ellos, recuerda una fotografía de su hijo cuando era pequeño que había sido entregada como regalo al anterior propietario de la casa "es un sentimiento, es algo que te están quitando", explica.
"Lo primero fue preocupación"
Cuando conoció que la vivienda había sido ocupada, la primera sensación fue, según cuenta, de "preocupación". "¿Qué pasará? ¿Qué no pasará", se preguntaba entonces, además de la incertidumbre sobre las posibles consecuencias económicas y los desperfectos que pudiera sufrir el inmueble.
"Una ocupación en una casa, realmente, vas a ver los destrozos. Es costosa", lamenta.
Ahora, tras la salida de los ocupantes, la propietaria reconoce sentir alivio al poder volver a acceder al inmueble "ya podemos entrar en casa", afirma.

La afectada asegura que han sido "las peores 24 horas" que ha vivido y agradece especialmente el respaldo recibido por sus vecinos y amigas, que permanecieron pendientes de la situación durante todo este tiempo.



