La tensión se apoderó este miércoles por la noche de la calle La Plata, en Garcihernández, después de que, una familia ocupara por la tarde y a plena luz del día una vivienda que acababa de ponerse a la venta y que todavía mantenía en la fachada el cartel de "Se vende".
Los propios vecinos acudieron hasta la puerta de la casa al conocer lo ocurrido y, entre gritos, reclamaron a los ocupantes que abandonaran el inmueble. Según aseguran testigos presenciales, se trata de una familia con menores en su interior.
La situación se complicó durante el enfrentamiento verbal. Según testigos presenciales, un hombre salió de la vivienda portando un destornillador cuando los vecinos intentaban que los ocupantes se marcharan.
Ante la tensión generada, hasta ocho patrullas de la Guardia Civil acudieron durante la noche a la calle La Plata. Los agentes permanecieron en la zona para controlar la situación.

La vivienda pertenecía a un hombre fallecido hace varios meses y, según señalan los residentes de la localidad, sus actuales propietarios también viven en Garcihernández.
En la mañana de este jueves, los okupas continúan en el interior de la vivienda y una patrulla de la Guardia Civil permanece vigilando el inmueble, mientras los vecinos siguen pendientes de la situación.



