Después de varias horas frenéticas, bañadas de incertidumbre, el pueblo de Garcihernández respira después de que los ocupantes que entraron de madrugada al interior de una vivienda deshabitada se hayan marchado.

Los vecinos del pueblo han sido un pilar fundamental para forzar el abandono de los okupas, mostrando su apoyo a los propietarios del inmueble. De hecho, desde que conocieron que en el interior de la casa había gente, los vecinos han estado montando guardia alrededor de la vivienda hasta que los ocupantes han decidido irse por su propia voluntad en el mediodía de este jueves bajo la supervisión de la Guardia Civil que habría estado dialogando y gestionando con ellos su salida.
Antes de conocerse la noticia de que los okupas iban a abandonar el lugar, los vecinos dieron a conocer que en la noche de este jueves 20 de agosto habría una manifestación en el pueblo para seguir presionando al abandono de la vivienda.
Una vez que la casa ya está desocupada, se ha tomado la decisión, contando con el visto bueno de la Guardia Civil, de continuar con la concentración que se había acordado para mostrar su desacuerdo contra todos los casos de okupación que se están produciendo en nuestro país.
La protesta tendrá lugar a las 22:00 horas en la calle Plata, a las puertas de la fachada principal de la vivienda.
Tras la salida de los okupas, en el lugar permanece una patrulla de la Guardia Civil de Peñaranda de Bracamonte encargada del análisis de los daños que se hubieran podido provocar en el interior de la vivienda, estando también al cargo de la inspección ocular.
Tras su marcha, los ocupantes han sido trasladados a una organización sin ánimo de lucro de la capital.



