Los mirobrigenses han dicho adiós este martes a su fiesta más internacional con la emblemática quema del ‘Toro de Cenizos’ en una jornada que cierra cinco días de historia y pasión por el toro bravo mientras las llamas consumían la escultura naranja en la plazuela del Buen Alcalde
El momento de mayor intensidad se ha vivido pasadas las nueve de la noche cuando el fuego ha calcinado la estructura donde los carnavaleros depositaron sus gargantillas y pañuelos como manda la tradición antes de que el estallido de las bengalas y los fuegos artificiales pusieran el colofón definitivo a la edición de 2026.




