La Plataforma Stop Uranio se pregunta qué tiene que ocultar la Junta de Castilla y León al transcurrir más de un mes desde que solicitara al Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Salamanca copia de la autorización administrativa para la realización de la tala de encinas que se viene produciendo en la zona de Retortillo. Por ello han solicitado la dimisión del Jefe de Servicio Territorial de Medio Ambiente al que advierten que a la Fiscalía sí tendrá que facilitarle dicha autorización “y también le van a tener que explicar cómo es posible que se autorice una tala de encinas centenarias en una zona englobada en la Red Natura 2000”. De igual modo, afirma Stop Uranio, la Junta debe justificar por qué se pueden arrancar encinas en marzo cuando hay especies protegidas que anidan en esos árboles.
“Causa perplejidad comprobar cómo, por un lado, la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo dice que se necesita autorización para la realización de las obras que viene acometiendo Berkeley en la zona y, a sabiendas de que no tiene esos permisos, autorice nuevas talas cuando no se pueden proseguir los trabajos de construcción de la mina proyectada”, lamentan al tiempo que recuerdan que la situación creada no es nueva en la provincia, “pues el Jefe de Servicio de Medio Ambiente sabe lo que ocurrió con ocasión de la tala de robles de la finca La Genestosa en Casillas de Flores. El jefe del servicio, critica Stop Uranio, “es incapaz de cumplir el deber constitucional de protección del medio ambiente que tiene encomendado el Servicio Territorial que dirige”.
Denuncia de WWF
La plataforma recuerda, además, que el pasado martes, la Organización WWF presentó una nueva denuncia, esta vez ante la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo de Madrid, por la tala de encinas. La denuncia se ha admitido a trámite “y se está investigando por posibles delitos medioambientales en relación al arrancamiento de las encinas de la dehesa salmantina”.
Berkeley responde
A través de un comunicado hecho público este mismo jueves, la empresa recalca que, además de la plantación que realizará en la zona afectada por el proyecto como parte del plan de restauración, se prevén plantar en la comarca más de 30.000 encinas en un área de alrededor de 100 hectáreas adicionales a las afectadas por el proyecto como parte del Plan de Rehabilitación de hábitats. “No sólo se trata de un aumento de seis veces el número de árboles actualmente en la zona sino que también mejorará la diversidad del ecosistema y el valor ecológico del terreno”, remarcan fuentes de la empresa.




