Antonio Labrador llegó a la Alcaldía de San Esteban de la Sierra en el año 2011. Desde que asumiera el mando de la localidad ha ido viendo como el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha ido otorgando al municipio un menor número de habitantes, un goteo constante a pesar de que en este tiempo los empadronamientos han ido a más. Y se ha hartado.
Tras ver que el INE estima para San Esteban una población de 340 habitantes en su última estimación -“frente a los 405 empadronados registrados”- ha decidido primero presentar una reclamación al propio Instituto y a continuación recurrir al Defensor del Pueblo. Desde el INE le dicen que la lista municipal de este año presenta 82 incidencias, por eso finalmente hay una diferencia de 65 entre la lista oficial -la que sirve de referencia a las instituciones- y la de empadronados en la localidad. La respuesta del Defensor del Pueblo está pendiente.
Labrador no se explica que no se tengan en cuenta las migraciones “y solo se valore la diferencia entre nacimientos y decesos”. Si no se tiene en cuenta la llegada de nuevos habitantes a los pueblos, advierte, “va a llegar un día en el que no contabilicen a nadie” al tiempo que cifra en 20.000 euros anuales de pérdida media de ingresos sobre los tributos del estado por esta diferencia de cifras. “No hablemos ya de planes provinciales, ayudas procedentes de la Junta, subvenciones al fomento del empleo…”, lamenta el regidor municipal.
La situación no es nueva para pueblos como San Esteban, que padecen esta problema “a pesar de que nadie ha venido nunca desde que soy alcalde a comprobar nada y desconozco el sistema que utilizan”, clama el máximo responsable de la localidad. A la espera del pronunciamiento del Defensor del Pueblo, cuyas resoluciones no son vinculantes, el máximo responsable de la localidad está decidido a terminar con un misterio, el de los habitantes desaparecidos, “que no solo afecta al Ayuntamiento como institución sino también a los ciudadanos”.




