“Las mujeres han dicho basta a ser las eternas ayudantes”: así reivindica Toñi Rodríguez, presidenta de Ademur Salamanca, el rol de la figura femenina en el campo, el desarrollo de los pueblos y la innovación tecnológica en el Día Internacional de las Mujeres Rurales, que se celebra justamente este 15 de octubre.
Además de ser la representante de la Asociación de Mujeres Rurales que este año cumple las dos décadas desde su creación, Toñi es ganadera de una explotación de vacuno en extensivo en el municipio de Berrocal de Huebra. Junto a su marido, lleva las riendas de este proyecto familiar del que entró a formar parte hace seis años movida por el amor hacia los animales y la vida rural.
Junto a ella, otras 40 mujeres forman parte de Ademur, una de las ramas provinciales de Fademur, la organización que representa, defiende y presta servicios a miles de mujeres que viven y trabajan en el medio rural en toda España.

“Hay que seguir dando visibilidad porque hemos conseguido traspasar la barrera de ser invisibles y de que se nos valore. Somos la solución a la despoblación porque la mujer rural ha pasado de ser la eterna ayudante, a ser una mujer profesional y formada, capaz de llevar su propia explotación y de innovar a través de la tecnología”, apunta la presidenta de Ademur.
La asociación trabaja en tejer redes con la universidad, empresas e instituciones, pero, sobre todo, Rodríguez especifica que están “muy centradas en la formación”. “Las mujeres que se están incorporando a Ademur tienen perfiles universitarios y experiencia en sectores como el turismo rural, la banca digital, la artesanía o las artes visuales, y han decidido volcar ese talento en el campo y el sector primario. Hay una gran variedad porque es el reflejo de lo que es hoy día la mujer rural”, añade.






