El Día de Nuestra Señora de la Asunción del pasado año 2025 quedará recordado por ser la jornada más mortífera de la historia de Salamanca en cuanto a incendios y hectáreas quemadas en los mismos. Tres fuegos se llevaban por delante viviendas, campos enteros y, en definitiva, vidas de manera material, quemando recuerdos y destruyendo el fruto del trabajo realizado años atrás.
Tal vez haya sido el día más complicado de la provincia de Salamanca, y es que hasta seis incendios se encontraron activos en diferentes momentos de la tarde del 15 de agosto de 2025, preocupando especialmente tres de ellos, el de Cipérez, El Payo y La Sagrada, todos ellos alcanzado el nivel de peligrosidad IGR-2. Si bien es cierto que el de Cipérez comenzó el 13 de agosto, este se logró controlar, reactivándose en una finca el 15 de agosto.
A primera hora de la tarde, eran varios los ayuntamientos que solicitaban ayuda en la comarca de Vitigudino ante la virulencia de unas llamas que se habían reactivado en Cipérez (dos días antes, en el mismo lugar, se avisaba sobre un incendio). Así pues, sobre las 15:30 horas, varias dotaciones de bomberos trabajan en el fuego en el que se decretaba el máximo nivel en cuanto a peligrosidad a las 16:00 horas de ese mismo día.

Poco antes, a las 15:30 horas y a 85 kilómetros en línea recta, otro incendio hacía saltar las alarmas, en esta ocasión en El Payo, declarando también el IGR-2. Para más ‘INRI’, otro aviso entraba en las dependencias de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, sobre las 17:00 horas, se declaraba otro IGR-2 en La Sagrada, en la comarca del Campo de Salamanca.
En ese preciso momento, las informaciones que les llegaba a los servicios de extinción de incendios eran desalentadoras, algunos vecinos solicitaban ayuda por llegar las llamas hasta sus viviendas y otros al ver que el campo que labraban estaba reduciéndose a cenizas, la situación de emergencia era total y los bomberos y vecinos de las localidades luchaban por extinguir las llamas, el caos era total y cada vez se hacía más grande la frase “Solo es pueblo salva al pueblo”.

Así pues, la Guardia Civil, puerta por puerta, avisaba a los vecinos del desalojo inminente de sus viviendas. En el caso de Cipérez eran algunos como Cerezal de Puertas, El Groo, Gejo o Villaseco de los Reyes, trasladando a los mismos hasta el pabellón de Vitigudino. Allí mismo, los vecinos de la propia localidad se acercaba hasta el lugar para brindar su ayuda de manera altruista.
A más de una hora de allí, la Benemérita daba el aviso a los vecinos de El Payo de abandonar sus casas de manera inminente ante unas llamas que estaban siendo combatidas por la Unidad Militar de Emergencias (UME). Los habitantes de la localidad eran repartidos por Ciudad Rodrigo, Robleda y Fuenteguinaldo, siendo el pabellón de este último el destinado para que pudieran alojarse los servicios militares.

A medida que pasaban las horas en La Sagrada, los vecinos lograron sofocar las llamas originadas en el propio pueblo. Según explicaba Florencia Martín, su alcaldesa: “El fuego se ha iniciado en el mismo casco urbano, empezando en un cercado con maleza”. Una vez pasado lo peor, se alegraba de que no hubiera saltado al campo: “menos mal que no ha saltado al campo. Ahí sí se habría complicado”.
Lo que estaba claro, es que todos los vecinos se estaban uniendo en cada una de las localidades, de manera altruista y acompañando y abrazando a la persona que tenían a su lado, caminaban juntos en pro de un enemigo común, las llamas que se encontraban avanzando rápidamente por la provincia de Salamanca.

De manera milagrosa, solamente se registraban dos incidentes sanitarios, el primero de ellos era el de un vecino que solicitaba asistencia por unas quemaduras en los brazos, mientras que el segundo de ellos era un bombero herido por intoxicación de humo, ambos entre las 16:00 y las 17:00 horas de este viernes.
A última hora de esa noche, el balance realizado por INFOCAL era que “el incendio de Cipérez seguía avanzando en dirección al embalse de la Almendra. Todavía queda un enorme trabajo para cerrar los flancos del incendio, donde los servicios de extinción esperan poder empezar a cerrar el perímetro de los flancos”. En El Payo, explicaban que “la bajada del viento facilitará las labores de extinción durante la noche, por lo que el objetivo de los servicios de extinción será poder empezar a cerrar poco a poco el perímetro”. A las 2:00 horas de la madrugada del viernes al sábado, 16 de agosto, la situación era de IGR2 el incendio de Payo y Cipérez, en IGR1 el de La Alberca, y activos el de La Sagrada, Serradilla del Arroyo y Gallegos de Argañán.
La jornada del sábado, 16 de agosto, a pesar de ser mejor que la anterior, llegaban las primeras informaciones al respecto, y es que el de El Payo podría haber sido intencionado, según explicaba la Junta de Castilla y León. Mientras tanto, en el de Cipérez, aldeas quedaban arrasadas como Cerezal de Puertas.

Por fin comenzaban a llegar las primeras buenas noticias, el fuego de La Sagrada bajaba a nivel 2, mientras que los de Serradilla del Arroyo y Gallegos de Argañán se lograron controlar. Mientras tanto, en el de La Alberca se hacían labores de mantenimiento y de refresco del terreno.
Hasta ese preciso instante, eran 2.000 las personas que tenían que ser realojadas en pabellones y otros domicilios. Otra jornada complicada para los servicios de extinción de incendios, Guardia Civil y vecinos que veían como en tan solo dos días los extensos campos salmantinos desaparecían bajo el manto negro de la ceniza. El mismo 16 de agosto, se levantaron las restricciones en El Payo y las 22 personas de la residencia desalojadas y el resto de habitantes pudieron volver a sus casas
Seis días después, el 21 de agosto de 2025, las autoridades informaban sobre el control del fuego de El Payo sobre las 13:00 horas, un incendio que había aglutinado un total de 56 medios entre los que se encontraban 3 técnicos, 16 agentes medioambientales, nueve cuadrillas terrestres, 9 autobombos, 2 bulldozer, 6 cuadrillas helitransportadas, 3 helicópteros y otros 8 medios.

Un día después, el 22 de agosto de 2025, se confirmaba el fallecimiento de un varón de 45 años tras inhalar humo en el incendio de Cipérez que estuvo ayudando en las labores de extinción del mismo. Tal y como adelantó SALAMANCA24HORAS, el hombre se empezó a encontrar mal en los días posteriores al incendio, falleciendo tras una serie de complicaciones.
El 24 de agosto de 2025, la Junta de Castilla y León daba por controlado el incendio de Cipérez a las 9:30 horas de la mañana, tras permanecer activo durante once días y arrasar en ese preciso instante 11.558 hectáreas. En su conjunto, trabajaron 3 técnicos, 17 agentes medioambientales, 11 cuadrillas terrestres, 19 autobombas, 1 bulldozer, 5 cuadrillas helitransportadas y 5 helicópteros, entre otros.
Cabe recordar que el de Cipérez ha sido el incendio que más hectáreas han quemado en Salamanca, con 11.500. El anterior, fue el de Monsagro, donde quedaron arrasadas un total de 10.000 hectáreas dejando una cicatriz enorme en uno de los parajes naturales más bonitos de España, el de la Sierra de Francia y sus Batuecas.



