Este viernes, 30 de octubre, se cumple un mes desde que se perdió la pista de Agustín, el hombre de 89 años desaparecido en Ledrada. Treinta días después de abandonar la residencia de mayores en la que vivía, su paradero continúa siendo una incógnita y las circunstancias de su desaparición siguen sin esclarecerse.
La búsqueda, que desde el primer momento ha movilizado a efectivos de la Guardia Civil y a diferentes equipos especializados, ha recorrido numerosos puntos del entorno rural del municipio salmantino. Unas labores que, además de centrarse en localizar a Agustín, han dejado al descubierto hallazgos inesperados: pozos presuntamente ilegales y una plantación de marihuana.
Según ha podido confirmar Salamanca24horas, estos descubrimientos se han producido durante los rastreos desarrollados en los alrededores de Ledrada. Dos circunstancias que han llamado la atención en la localidad y que añaden un elemento inesperado a un operativo cuyo principal objetivo continúa siendo encontrar a Agustín.
La última pista: las cámaras captaron su recorrido, pero no su regreso
Agustín salió de la residencia de mayores de Ledrada durante la tarde del miércoles 30 de septiembre. El hombre, que acostumbraba a pasear por los alrededores de la localidad, no regresó al centro, lo que puso en marcha las primeras actuaciones para tratar de localizarlo.
Uno de los elementos clave para reconstruir sus últimos movimientos han sido las cámaras de seguridad de la zona. Las grabaciones, según fuentes oficiales consultadas por este medio, permitieron comprobar que Agustín se desplazaba por el entorno, aunque no registraron su regreso.
El último avistamiento conocido se produjo alrededor de las 20:15 horas de aquel miércoles, cuando caminaba por la carretera DSA-250, a la altura del paraje de La Cervera, en dirección a Ledrada.
Las imágenes han permitido acotar parte del recorrido que pudo realizar después de abandonar la residencia, aunque no han servido para determinar dónde se dirigió posteriormente ni qué pudo sucederle.
En el momento de su desaparición, Agustín vestía un pantalón de chándal negro, una camisa de rayas azules y blancas y una chaqueta de chándal gris. La Guardia Civil difundió estos datos para facilitar su identificación y solicitar la colaboración ciudadana.
Un amplio dispositivo por tierra y aire
La búsqueda comenzó durante la misma noche de la desaparición, con la intervención de efectivos de la Guardia Civil de los puestos de Béjar y Linares, que iniciaron los primeros rastreos por los alrededores de Ledrada.
Con el paso de las horas, el dispositivo fue ampliándose y sumó numerosos medios humanos y técnicos. El Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil de Castilla y León movilizó un Puesto de Mando Avanzado y una Unidad de Apoyo Logístico en Emergencias, además de técnicos encargados de coordinar las actuaciones.
También participaron el Grupo de Rescate y Salvamento de Protección Civil, la unidad de drones Fénix y agrupaciones de voluntarios de Protección Civil de Guijuelo, Carbajosa de la Sagrada y Béjar.
Por parte de la Guardia Civil se desplegaron, entre otros recursos, un helicóptero, drones y una unidad canina especializada. A estos medios se sumaron bomberos de la Diputación de Salamanca, personal de Medio Ambiente y vecinos y voluntarios que colaboraron en las batidas.
Los trabajos se centraron inicialmente en los caminos, parcelas y parajes próximos al punto donde había sido visto por última vez, aunque las dificultades del terreno obligaron a revisar también zonas de complicado acceso.



