Los cazadores salmantinos se reivindican en esta media veda: “Los ecologistas solo buscan subvenciones”

La temporada de actividad cinegética ha comenzado con poca presencia de codornices y con buenas capturas de zorros y conejos

Inicio de la media veda en Castilla y León (Segovia). Foto ICAL.  (18)
Inicio de la media veda en Castilla y León (Segovia). Foto ICAL. (18)

Se cumplen diez días desde que comenzara la media veda en Castilla y León. Estas primeras fechas los cazadores han podido completar su tarjeta con capturas de codorniz (25 ejemplares por persona y jornada), urraca, corneja, conejo y zorro, especies aptas para ser abatidas hasta el 19 de septiembre. A partir de este jueves se habilitará el abatimiento de la paloma torcaz y la bravía.

Los cazadores salmantinos se han encontrado un campo seco debido a las altas temperaturas registradas en las últimas semanas y como consecuencia de la ausencia de lluvias, un contexto por otro lado habitual en el periodo del año en el que nos encontramos, pero que es tremendamente nocivo para la caza de perdices, el trofeo más anhelado por los aficionados a la actividad cinegética.

“Antaño Salamanca era un territorio muy bueno para la caza de codorniz; sin embargo, ahora solo los cotos que cuentan con cultivos de regadío dentro de su territorio disfrutan algo más esta campaña”, señala el presidente provincial de la Federación de Caza de Castilla y León, Javier Tendero. En este mismo sentido, Tendero explica que “la codorniz es un ave de climas templados”, por lo que cuando llega la canícula veraniega emigran hacia el norte en busca de zonas más frescas. Para septiembre se espera una mayor población, ya que durante su migración hacia el sur descansan en los cotos de la provincia.

Las zonas de caza más afectadas por esta situación en Salamanca son aquellas en las que predomina el cultivo de secano, puesto que tras la cosecha las perdices carecen de lugares donde anidar.

Juanmi junto a su perro y varias codornices abatidas en Mozodiel
Juanmi junto a su perro en Mozodiel

A falta de perdices buenos son zorros

Mucho mejor ha ido la captura del zorro, que en muchos cotos prácticamente es la única especie que se abate ante la ausencia de urraca y corneja, siendo estas dos últimas especies de “muy bajo interés cinegético para los cazadores”, pero las cuales se abaten, según Tendero, para “cumplir con la labor de control propia de la caza”.

El conejo también está siendo una de las piezas favoritas de los miembros de los cotos dado a su carácter prolífica. Se espera con ansia la apertura para abatir paloma torcaz y bravía. “De la bravía este año encontramos una gran abundancia, y los agricultores van a agradecer que comience su caza, ya que es una de las especies que más daña los cultivos”.

Adaptándose a la nueva tarjeta de caza

Esta media veda ha dado comienzo con la nueva Ley de Caza en vigor. Más allá de la prohibición de cazar la tórtola común, la principal novedad llegar con la actualización de la tarjeta de socio de la que dispone cada miembro perteneciente a un coto de caza. Antes este documento era una mera identificación nominal, pero con la nueva norma se incorpora a la misma una serie de elementos: especies habilitadas para su abatimiento, modalidades de caza, cupos diarios y jornadas de caza (ya que no se podrá cazar tres días seguidos una misma especie).

El delegado provincial de la Federación de Caza en Salamanca precisa que los aficionados “se están adaptando bien” a las novedades de la ley, de la cual dice que no presenta “muchas pegas”.

El cazador Esteban Daniel por Santa Ines
El cazador Esteban Daniel por Santa Ines

Los jabalíes campan a sus anchas

Cualquiera que se adentre estos días -y prácticamente durante todo el año- en los cotos de caza podrá ver con facilidad camadas rayones correteando a la vera de sus madres. Los jabalíes “son numerosísimos” y campan a sus anchan entre los montes de la provincia, provocando numerosos daños en los cultivos y siendo un peligro constante en las carreteras comarcales.

Los cazadores solo se pueden limitar a observarlos (y evitarlos), ya que la veda no se abrirá para ellos hasta finales de septiembre, periodo en el que comenzarán a organizarse las primeras monterías de caza mayor. Estás podrán extenderse hasta el 27 de febrero de 2022.

La mujer cazadora, pilar fundamental en el futuro de la caza en Salamanca

Unas reuniones para abatir piezas mayores en las que las mujeres están ganando peso. Lo que antaño era una actividad limitada para el hombre, ahora es un atractivo para muchas cazadoras, según explica Javier Tendero. “Afortunadamente, como en todos los aspectos de la sociedad, la presencia de mujeres ya no es una excepción, sino algo del todo normalizado y habitual”, abunda el presidente provincial.

La incorporación de la mujer, junto con la de jóvenes interesados por el mundo de la escopeta, es lo que permite a Salamanca ser una de las pocas provincias de Castilla y León cuyo número de licencias de caza no se reduce. Algo que sí es una constante otros territorios de la región al tratarse de una actividad ligada al mundo rural, principal víctima de este mal económico que lleva por nombre despoblación y por apellido capitalismo.

Roberto, cazador salmantino, exhibe las codornices atrapadas en el coto de Arabayona
Roberto, cazador salmantino, exhibe las codornices atrapadas en el coto de Arabayona

Ecologismo y caza, un conflicto irresoluble

La caza es una de las actividades que se encuentran en el foco de ciertos movimientos ecologistas y partidos políticos. La consideran cruel, primitiva e innecesaria. Los cazadores se sienten amenazados, temen que aquello que practicaron con sus abuelos cuando eran tan solo unos niños puedan llegar a su fin. En consecuencia, tanto detractores como defensores intercambian golpes en un combate para el que no se prevé un pronto final, no al menos hasta que uno de los dos contendientes caiga a la lona derrotado.

Preguntado por esta cuestión, Javier Tendero rehúye la posibilidad de enarbolar el argumento económico -con las monterías de otoño e invierno algunos municipios de apenas unos cientos de habitantes reciben multitud de cazadores que dejan importantes cantidades de dinero- y alude al “trabajo social” que llevan a cabo los cazadores: “control de plagas, limpieza del monte, evitar daños en los cultivos y reducir los accidentes en carretera por colisiones con animales”.

“Una labor fundamental que, además, hacemos pagando”, añade Tendero. Y es que un cazador en una media veda como la actual puede desembolsar entre 800 y 1.000 euros entre licencia, seguro, cuota del coto, munición, equipamiento y perros.

“A los ecologistas solo se les ve para pedir subvenciones, en los incendios no verás a ninguno”

A juicio del presidente provincial de Salamanca, “el ecologismo en este país ha perdido el norte, solo buscan venderse a la sociedad para captar subvenciones”. Los cazadores sienten una gran frustración para hacer entender su labor, la cual consideran “fundamental” para mantener un control de la fauna cinegética.

“Entiendo que es muy fácil aludir a la sensibilidad de la gente, que cuando se trata de matar animales se encuentra a flor de piel, para así vendernos a nosotros como asesinos. El problema es que todavía no he visto a un grupo ecologista que salte a echar una mano en un incendio como lo han hecho los cazadores en San Felices de los Gallegos”, sentencia Javier Tendero.

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