El consejero de Economía y Hacienda y portavoz, Carlos Fernández Carriedo, avanzó este jueves que la Junta aprobará ayudas a los ganaderos afectados por la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE), que ha causado la muerte de cientos de vacas en Castilla y León, si bien insistió al Gobierno central que “se trata de un asunto prioritario” a pesar de encontrarse en funciones y le reclamó que cumpla sus competencias al respecto, como es la puesta en marcha de un protocolo homogéneo y las ayudas iniciales que luego podría complementar la Junta.
Carriedo recordó que fue en la Feria Salamaq, a principios de mes, cuando el ministro de Agricultura, Luis Planas, se comprometió a reunir a las comunidades autónomas en 15 días. “No ha tenido ocasión de encontrar un hueco en su agenda para abordar esta cuestión. Aunque esté en funciones, es de los asuntos que tendría prioridad, porque es urgente, no como otros, y está siendo olvidado”, criticó.
En este punto, expuso que el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Gerardo Dueñas, “busca en esta reunión obtener respuesta a los protocolos contra la EHE, que se puedan aplicar en la Comunidad, y se establezca un régimen de ayudas públicas nacionales para la Junta definir otras de ámbito autonómico”. A su juicio, “sin esa reunión, es difícil actuar más allá de las recomendaciones; y si no hay ayudas públicas del Gobierno tendremos que desarrollar las autonómicas, aunque no sea nuestra competencia”, reiteró.
Carriedo acusó al Gobierno de ser “insensible” con Castilla y León y los ganaderos, pero matizó que “si no hay respuesta, la Junta estará cerca con las ayudas necesarias. “Sería buena que no fueran las únicas ayudas que recibieran. Entendemos el desánimo que causa en el sector”, comprendió el consejero, quien esperó que se resuelva “cuanto antes”, aunque “ya llegamos tarde”.
En todo caso, y aunque no avanzó datos actuales de la incidencia de la enfermedad en el sector, constató que la situación “sigue siendo preocupante”. “Llueve sobre mojado”, criticó Carriedo, quien consideró que los ganaderos “sufren mucho con este Gobierno central”, tanto con Planas como con los ministros de Consumo, Alberto Garzón, y la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, por las declaraciones de ambos en torno a la carne y la política del lobo, respectivamente.




