La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha reclamado a la Junta de Castilla y León el abono urgente de todas las indemnizaciones pendientes por los ataques de lobos al ganado en la Comunidad. Según las estimaciones de la organización agraria, los pagos correspondientes a 2025 ascienden a unos 4,5 millones de euros, a los que se suman más de siete millones por los daños registrados durante los meses transcurridos de 2026.
UPA denuncia que los ganaderos llevan más de un año esperando el cobro de unas compensaciones necesarias para afrontar las pérdidas económicas ocasionadas por los ataques. Una situación que, según advierte la organización, agrava las dificultades de las explotaciones ganaderas, que deben asumir tanto la pérdida de animales como los gastos derivados de estos sucesos sin recibir los pagos en un plazo razonable.
UPA pide que los problemas entre administraciones no afecten a los ganaderos
La organización agraria recuerda que, cuando el lobo fue incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE), el Ministerio de Medio Ambiente señaló que la Administración estatal asumiría los daños ocasionados por esta especie, además de impulsar ayudas para la implantación de medidas preventivas.
Sin embargo, UPA considera que las discrepancias y los problemas de coordinación entre administraciones no pueden perjudicar a los profesionales del sector, que son quienes sufren directamente las consecuencias de los ataques.
En este sentido, insiste en que los ganaderos no deben asumir en solitario las pérdidas económicas derivadas de estos sucesos y reclama a la Junta de Castilla y León que agilice los pagos pendientes, dada su responsabilidad en la gestión de estas compensaciones.
Reclaman actualizar las indemnizaciones por los ataques de lobos
Además del abono de las cantidades pendientes, UPA exige revisar los baremos de indemnización por los daños ocasionados por el lobo. La organización sostiene que los valores establecidos en la normativa de referencia, aprobada en abril de 2023, han quedado desfasados respecto a los precios actuales del mercado.
Por ello, reclama actualizar las cuantías reconocidas por cada animal perdido para que las compensaciones se correspondan con el valor real del ganado y con los costes actuales de reposición.
UPA considera que los profesionales de la ganadería extensiva no pueden afrontar las consecuencias de los ataques y, al mismo tiempo, recibir indemnizaciones insuficientes para cubrir el perjuicio económico sufrido.
La organización advierte de que los retrasos en los pagos y la falta de actualización de las cuantías generan incertidumbre entre los ganaderos y pueden comprometer la viabilidad de sus explotaciones.



