UPA Salamanca denuncia la situación en que se encuentra la ganadería intensiva, “la gran olvidada en esta crisis” donde están pagando un precio por la paja para la alimentación en el caso del vacuno de carne y ovino y para cama en vacuno, ovino y porcino que hace muy complicado que salgan las cuentas, "dado que lo están pagando entre 3 y 4 veces a un precio superior de lo de otros años".
La ganadería intensiva, a pesar de las peticiones de UPA, donde en el informe que se entregó al ministerio "se cuantificaban sus sobre coste en el consumo de paja", no ha entrado en las ayudas ni del ministerio, ni de la Junta de Castilla y León, por lo que están teniendo que asumir unos gastos que unido a la bajada de los precios están entrando en pérdidas.
Esto, inexorablemente se trasformará en un retraimiento de las compras y por lo tanto una bajada en los precios de terneros pasteros, lechones y corderos con destino a cebo, lo que vuelve una vez mas a perjudicar al ganadero extensivo, que es lo que principalmente tenemos en Salamanca, denuncian desde UPA.
Del mismo modo, en cuanto a los ganaderos con explotaciones en integración, tienen que asumir un sobrecoste para paja en alimentación o cama, "hace que no salgan las cuentas que los ganaderos cobran por animal cebado o por plaza de cebo, ya que las cuentas se hicieron un precio de la paja en zonas cerealistas de 40-60 € /Tm y no superior a los 150 €/Tm puesto en destino".
Según UPA, "esto supone que sea inviable la ceba dado que este sobrecoste en el precio de la paja corre a cargo del ganadero, lo que supone que solo en paja vayan a gastar mas que les pagas por animal cebado o plaza de ceba (en porcino).
Por poner un claro ejemplo, un ternero entre paja comida y cama tiene un gasto diario de entre 3 y 4 kg de paja, que en un mes son 105 kg, a 150 €/tm (precio bajo para el mercado actual) , son 13,5 €/mes, que es mas que los integradores le pagan al ganadero por plaza integrada".
Ante esta situación, UPA pide a las integradoras que asuman el sobrecoste de esta subida, dado que de lo contrario los ganaderos serán reticentes a cebar y se arrastrara al mercado de ternero




