El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha anunciado una reforma de la normativa de caza para reducir la burocracia y flexibilizar los trámites para los cazadores.
Entre las principales novedades, el precinto digital pasará a ser voluntario, mientras que la Consejería ultima también cambios relacionados con el uso de visores térmicos y nocturnos, cuyos borradores podrían publicarse a finales de agosto.
Además, la Junta ha respaldado la iniciativa de la Federación de Caza de Castilla y León para solicitar que la media veda sea declarada Bien de Interés Cultural (BIC).
En cuanto al registro de capturas, los cazadores podrán elegir entre dispositivo móvil o ficha en papel para la codorniz y la tórtola, con la misma validez administrativa. La medida busca facilitar la actividad cinegética sin renunciar al control y seguimiento de las especies.
Pino ha defendido que el objetivo es «simplificar» los trámites y «dignificar» la figura del cazador, manteniendo el cumplimiento de la normativa nacional y europea.


