Desde Bérriz (Vitoria) y con 18 años de vida, Shinova se ha convertido en una de esas bandas de culto que cuida cada uno de los acordes que resuenan en los escenarios a los que se suben. Entre ‘sonrisas intactas’ o ‘debiéndonos una canción’, sería el indie-rock en su máximo exponencial, en donde la voz de Gabriel de la Rosa, aunada a las notas musicales de Daniel del Valle, Erlantz Prieto y Joshua Froufe, a la que se suma Alain Martínez, crean en su conjunto esas deseadas notas musicales que al agolparse entre sí crean pequeños lazos entre lo vivido y lo que queda por vivir.
Relacionar a Shinova es hacerlo junto a otros cantautores o bandas como Izal, Supersubmarina o Vetusta Morla, pero también ha sabido conjugarse a los nuevos tiempos compartiendo música y vida con otros como Siloé, Veintiuno, Arde Bogotá o los mismos Sexy Zebras.
Con un estilo muy marcado en lo emocional de la letras y la cercanía de la melodía, Shinova llega este sábado, 30 de mayo, a la Plaza Mayor de Salamanca para hacer disfrutar en uno de esos conciertos que se tornan especiales, y no es para menos cuando ya han explicado en otras entrevistas que la gira de este nuevo EP, ‘La Tormenta Perfecta’, será muy diferente a las demás.
Y es que a pesar de haber agotado entradas en salas tan míticas como La Riviera o llenar festivales como el Sonorama o BBK Live, llegan más fuertes que nunca ahondando en la profundidad de las cuerdas, aunando puente entre lo místico y lo mítico.
Daniel del Valle, guitarrista teclista de la banda, ha atendido a este medio tras haber sacado un fabuloso ‘disco corto’ y cambiando las salas por un escenario único, la Plaza Mayor de Salamanca, uno de los ágoras más deseados por los grupos nacionales al ser un marco único en el que tocar.
Daniel, en esta ocasión ya no habrá solamente un público pendiente de Shinova, sino que podemos decir que va a ser toda una ciudad, de todas las edades y sin filtros. Cambia un poco la forma de dar un concierto o al menos la forma que hemos llegado a ver a Shinova. En este caso hablamos de la Plaza Mayor, un recinto único, ¿hay ganas?





