Sufrió mucho Avenida en Leganés. Pero ganó. Y lo hizo por 75-85 en un duelo en el que las de Íñiguez fueron durante muchos minutos por detrás en el marcador. La victoria templa los ánimos en una semana demasiado convulsa.
El quinteto elegido por Íñiguez estuvo formado por Cazorla, Vilaró, Crvendakic, Gulbe y Reisingerova. Fue la serbia la que llevó la voz cantante en el arranque con seis puntos para poner el 4-8. Pero ahí se cortocircuitó Avenida que encajó un parcial de 13-4 e Íñiguez tuvo que parar el envite (17-12). No mejoró el equipo charro. Ni mucho menos. Al final del primer acto, Leganés iba por delante por seis puntos (22-16).
En el segundo cuarto, las charras mostraron su desacierto en canastas fáciles y liberadas. A ello hay que sumarle que atrás sufren desconexiones peligrosas. Un triple de Cazorla puso a uno a Avenida (28-27) pero el equipo perdió de nuevo la atención. Otro triple de Crvendakic puso a uno a Avenida (37-36) pero las charras encajaron dos canastas seguidas. En la última jugada previa al descanso, un pase de Leo para Fasoula puso el definitivo 41-38.
El paso por los vestuarios trajo la caraja a las charras. En poco más de tres minutos, Leganés había puesto el marcador 49-41 (los tres puntos de Reisingerova) y el técnico perfumero tenía que pedir tiempo muerto. Las nuevas indicaciones le sentaron bien a las charras que se pusieron a uno (50-49) con buenas acciones ofensivas de Leo, Reisingerova y Fasoula.
Al acto final se entró con 61-59 para Leganés. Y apareció Reisingerova para anotar siete puntos y dar una renta de siete puntos a las perfumeras (61-68). Pero quedaba mucho partido y Leganés no quería tirar la toalla. Con 68-68 se entró a los siete minutos finales. Y ahí llegó la serenidad charra en las manos de Cazorla y los puntos de Reisingerova para decidir el partido y poner la victoria en el casillero salmantino.




