La Vuelta Ciclista a España recuperó este jueves el formato de contrarreloj individual de largo recorrido. Entendiendo por largo recorrido una contrarreloj de más de treinta kilómetros, algo que no se veía en la gran prueba española desde 2022.
Antaño, de hecho, el recorrido de la etapa que ha conectado la plaza de toros del Puerto de Santa María con Jerez de la Frontera podría considerarse hasta de las cortas. Ha llovido ya desde que las grandes pruebas, y en concreto La Vuelta, acogía más de una gran contrarreloj individual durante su recorrido.
Salamanca guarda una relación especial con las grandes contrarrelojes de la Vuelta a España, de hecho, la última de más de 40 kilómetros que se han disputado en la ronda gala española se disputó en territorio charro. Fue en 2011, con un recorrido de 47 kilómetros con salida y meta en la propia ciudad de Salamanca. El alemán Tony Martin se llevó la etapa con un tiempo de 55 minutos y 54 segundos, el día que un joven y desconocido Chris Froome se enfundó el maillot rojo como líder de La Vuelta.
Diez años antes, el recorrido fue mucho más corto y tuvo en David Millar el vencedor de un prólogo inaugural de La Vuelta.
Sin embargo, las grandes gestas contra el crono en la provincia charra tienen un nombre propio: Abraham Olano. El ciclista vasco fue protagonista de dos exhibiciones contra el reloj en Salamanca en apenas cuatro años, ambas sobre recorridos de más de 40 kilómetros.
La primera tuvo lugar el 9 de septiembre de 1995. La séptima etapa de aquella edición fue una contrarreloj individual de 41 kilómetros con salida y llegada en Salamanca, que terminó con victoria de Olano. El corredor vasco, entonces uno de los grandes especialistas del pelotón internacional, completó el recorrido en 47 minutos y 37 segundos, a una velocidad media de aproximadamente 51,7 kilómetros por hora.
Aquella jornada tuvo además un episodio que convirtió la victoria en una hazaña todavía mayor. Olano sufrió una caída durante el recorrido, justo al pasar Almenara de Tormes, pero consiguió continuar y terminar imponiéndose en una de las grandes batallas contra el reloj de aquella Vuelta.



