La vida de Sebas Elena no puede entenderse sin el balonmano. Este salmantino lleva toda la vida involucrado en el Balonmano Salamanca y está a punto de cumplir veintinco temporadas como jugador del primer equipo. Además, también forma parte de la directiva del club.
"Llegué por casualidad. No me portaba muy bien en mi colegio, el Campo Charro, y estaba todo preparado para no prepararse a fútbol sala. En el Campo Charro íbamos de 9 a 2 y era experimental, porque antes todo el mundo tenía clase por la tarde y nosotros no. Me apunté a balonmano para no dar la coña en casa a los padres. Empecé muy pronto, de prebenjamín o benjamín. Llevo treinta y tantos años jugando. Desde los seis o siete años. Después del Campo Charro, nos absorbió el Balonmano Salamanca", inicia Sebas Elena.

El '6' del Balonmano Salamanca explica qué fue lo que le enganchó a este deporte: "Al principio veía que iban compañeros a la selección y que es un juego de equipo. Lo típico del colegio que los amigos del balonmano son los que vas a tener luego. Eso nos lo dijo un entrenador: "vais a tener a vuestro lado a vuestros mejores amigos". Y así fue. Sigo manteniendo relación con muchos de ellos, con tus amigos de toda la vida. Cuando empiezas de pequeños, no te das cuenta de la importancia del deporte de equipo y sus valores. Yo me quedo con el año de Juan Moreno, cuando nos llama para el primer equipo y nos dice la frase "esfuerzo, sacrificio y humildad", que se me quedó grabada".
Tras más de treinta años jugando al balonmano, Sebas Elena no tiene duda de que el balonmano es su vida. "No vivimos de ellos, pero es un modo de vida", continúa.

Para muchos, Sebastián Elena es "El Peta". "Tengo amigos de mi equipo, rivales, entrenadores... la muestra de cariño durante los últimos quince días ha sido impresionante. Muchos amigos de Aranda de Duero, Nava, León, Aranda, Segovia... y también entrenadores de fuera que, aunque llevas años 'pegándote' con ellos, creas un vínculo. También con los árbitros. Con las redes sociales es más fácil mantener el contacto", prosigue.
Le cuesta mucho más señalar cuáles son los nombres con los que se queda después de tantos años: "Como entrenadores, evidentemente con Juan Moreno. Para mí fue un persona vital tanto en lo deportivo como en lo personal. Tenía claro que después del instituto se acababa y fue el que me llamó para el primer equipo en la 1999/2000. Compañeros te podría decir muchos. Por ejemplo, Carlos Domínguez, Andrés Pérez, Marcos González, Beltrán Bedia, Víctor Matilla, Álvaro Carretero... creo que hemos hecho una amistad muy buena. Otros que han ido quedando por el camino como David Mora. Me dejaré muchos en el tintero".

"Desde la fase de ascenso de 2007 de Tudela para acá, es extraño decirlo pero cuanto más mayor he ido siendo, mejores temporadas he hecho. Los ascensos y las ligas conseguidas... un tío con 35, 36, 37 y 42 años como tengo, que roce los cien goles siempre no es fácil. Va a ser muy difícil que alguien esté veinticinco años en el primer equipo del club", continúa el pivote del BM Salamanca.
El propio Sebas Elena explica cómo fueron los primeros pasos del club: "El Balonmano Salamanca comenzó en el 95, con un grupo de chavales de tres institutos, e íbamos a los sectores sin ropa o nos compraban la camiseta deprisa y corriendo en algún lado. No teníamos chándal e íbamos en sudadera. Luego ha ido creciendo el club mucho y las directivas lo han ido haciendo mejor. La cantera ha crecido muchísimo. Estamos donde estamos bien ubicados y, a partir de aquí, hay que ir con humildad para crecer
En los últimos años, Sebas Elena ha sido tanto jugador, directivo y también ha buscado sponsor para el club. "Es lo que toca y muchos no ven. Si muchos, en vez de criticar, pusiesen de su parte para que el club fuese mejor, sería bueno para todos. En el primer equipo del club, hay una nube y un grupo de gente que cree que es el Barcelona y que viajamos en autobús con sofás, que vamos a hoteles... Y de eso nada. Viajamos en el mismo autobús que los niños y, si no hemos tenido que quedar a dormir, nos lo hemos pagado nosotros mismos. No tenemos ningún privilegio que no tenga ningún niño de la base", continúa 'El Peta'.

Después de veinticinco años en el primer equipo, Sebas Elena también ha visto cambios en el compromiso de las nuevas generaciones. "Está claro que antes había más compromiso. Ahora mandas a un juvenil a entrenar con el primer equipo y te dicen que no pueden porque han quedado. Antes era impensable. Te llamaban los mayores y estabas el primero. Y en lo institucional, la manera de buscar patrocinios está totalmente abandonado. La directiva se encarga absolutamente de todo. La gente de fuera acaba quemando directivas porque creen que el dinero viene solo o los jugadores, el material o la ropa también vienen sola", asegura.
Lo que descarta es tener opciones de estar una categoría por encima: "Llegar a Plata ahora mismo es enviable porque necesitamos siete u ocho refuerzos y eso es mucho dinero. Y dinero no hay. Hay dinero para estar en Primera Nacional, somos un club saneado y que paga a sus entrenadores religiosamente. No hay para más. Llevo muchos años haciendo 'magia' presentando a jugadores el proyecto con Universidad, compañerismo, también la noche salmantina. Subir a Plata sería duplicar el presupuesto del club y ahora mismo es imposible".
Por último, Sebas Elena manda un último deseo para su veinticinco temporada en el primer equipo. "Me gustaría acabar mi carrera dignamente y no lesionarme. Colectivamente me gustaría que nos fuese mejor que este año, que diesemos la imagen de los últimos seis o siete partidos. Ha habido mucho ansiedad. Ojalá una temporada tranquila para todos", concluye el pivote.




